Un sabio explica que un falso maestro se parece a un bisutero que usa cristal en lugar de diamantes, mientras que un maestro verdadero es como un joyero que usa diamantes. Los aspirantes van al bisutero cuando no pueden pagar un diamante, mientras que los que pueden pagar van al joyero. De la misma manera, los aspirantes que solo ofrecen esfuerzo van a los falsos maestros, mientras que los que están dispuestos a pagar con dedicación van a los maestros verdaderos.