Jesús es el maestro por excelencia y el modelo a seguir para todos los educadores. Enseña con autoridad porque es la verdad y vive de forma auténtica. Muestra un estilo de enseñanza original basado en el amor y la libertad, invitando a profundizar en la ley y a crecer espiritualmente. Su vida y sus palabras van unidas, por lo que al imitarlo se busca conformarse a él para transmitir la verdad de forma coherente.