El autor describe la diferencia entre átomos y bits, señalando que los átomos representan lo tangible mientras que los bits representan la información digital. Explica que aunque vivimos en una era digital, gran parte de la información aún llega en formato físico como libros y periódicos. Finalmente, argumenta que átomos y bits son complementarios en lugar de excluyentes, ya que los bits requieren de un soporte físico.