La serie Black Mirror explora cómo la tecnología afecta nuestras vidas, a veces sacando lo peor de nosotros. Algunos episodios presentan realidades donde las personas viven en espacios automatizados controlados por pantallas, o donde la tecnología permite revivir recuerdos o experiencias de otras personas. La serie también examina ideas como los juegos de realidad virtual que exploran el cerebro o sistemas de emparejamiento romántico controlados digitalmente.