Black Mirror es una serie de televisión británica estrenada en 2011 que plantea problemas sobre cómo la tecnología puede dañar a la humanidad además de beneficiarla, a través de historias ambientadas en un futuro cercano donde la tecnología domina la vida de las personas. Cada episodio independiente invita al espectador a reflexionar sobre temas como la condición humana, la sociedad actual y los peligros de la dependencia tecnológica.