Este documento presenta tres capítulos sobre cómo cambiar la percepción de la vida virtual y no mezclarla con la vida personal. Explica tres pasos para lograr esto: 1) admitir que se es impotente ante el exceso de tiempo en internet, 2) poner la voluntad en manos de Dios, y 3) hacer un inventario moral de uno mismo. También recomienda utilizar el criterio para decidir dónde interactuar en línea y aceptar las circunstancias propias. Termina con un cuento sobre no hacer ruido cuando se está vac