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EL SECRETO DE SER FELIZ 
Hace muchísimos años, vivió en la India un sabio, de quien se decía que guardaba en un cofre 
encantado un gran secreto que lo hacía ser un triunfador en todos los aspectos de su vida y que, por 
eso, se consideraba el hombre más feliz del mundo. 
Muchos reyes, envidiosos, le ofrecían poder y dinero, y hasta intentaron robarlo para obtener el 
cofre, pero todo era en vano. 
Mientras más lo intentaban, más infelices eran, pues la envidia no los dejaba vivir. 
Así pasaban los años y el sabio era cada día más feliz. Un día llegó ante él un niño y le dijo: "Señor, 
al igual que tú, también quiero ser inmensamente feliz ¿Por qué no me enseñas qué debo hacer para 
conseguirlo?". 
El sabio, al ver la sencillez y la pureza del niño, le dijo: "A ti te enseñaré el secreto para ser feliz. Ven 
conmigo y presta mucha atención. En realidad son dos cofres en donde guardo el secreto para ser 
feliz y estos son mi mente y mi corazón, y el gran secreto no es otro que una serie de pasos que debes 
seguir a lo largo de la vida": 
"EL PRIMERO, es saber que existe la presencia de Dios en todas las cosas de la vida, y por lo 
tanto, debes amarlo y darle gracias por todas las cosas que tienes. 
“EL SEGUNDO, es que debes quererte a ti mismo, y todos los días al levantarte y al acostarte, 
debes afirmar: 
- yo soy importante, 
- yo valgo, soy capaz, 
- soy inteligente, 
- soy cariñoso, 
- espero mucho de mí, 
- no hay obstáculo que no pueda vencer: 
( Este paso se llama autoestima alta). 
“EL TERCER PASO, es que debes poner en práctica todo lo que dices que eres; es decir: 
-si piensas que eres inteligente, actúa inteligentemente; 
-si piensas que eres capaz, haz lo que te propones; 
-si piensas que eres cariñoso, expresa tú cariño: 
Si piensas que no hay obstáculos que no puedas vencer, entonces proponte metas en tu vida y lucha 
por ellas hasta lograrlas. 
(Este paso se llama motivación). 
“EL CUARTO PASO, es que no debes envidiar a nadie por lo que tiene o por lo que es, ellos 
alcanzaron su meta, logra tú las tuyas. 
“EL QUINTO PASO, es que no debes albergar en tú corazón rencor hacia nadie: ese sentimiento 
no te dejará ser feliz: deja que las leyes de Dios hagan justicia, y tú perdona y olvida. 
“EL SEXTO PASO, es que no debes tomar las cosas que no te pertenecen, recuerda que de 
acuerdo a las leyes de la naturaleza, mañana te quitarán algo de más valor. 
“EL SÉPTIMO PASO, es que no debes maltratar a nadie; todos los seres del mundo tenemos 
derecho a que se nos respete y se nos quiera. 
Y por último, “levántate siempre c on una sonrisa en los labios, observa a tú alrededor y descubre en 
todas las cosas el lado bueno y bonito; piensa en lo afortunado que eres al tener todo lo que tienes; 
ayuda a los demás, sin pensar que vas a recibir nada a cambio; mira a las personas y descubre en 
ellas sus cualidades y dales también a ellos el secreto para ser triunfador y que de esta manera 
puedan ser felices". 
Deseo que podamos encontrar la tan ansiada felicidad dentro de nosotros mismos y así reflejarla a 
los que nos rodean, porque entre más personas sean felices, menos violencia habrá en este 
mundo..... 
“Quien nada aporta a la c olmena no tiene derecho a probar la miel”
CAMBIAR DE ACTITUD 
1 
Cuando me molesta el comportamiento de otro, una situación complicada o cuando las cosas no 
salen como esperaba, sólo debo recordar que no lo tengo que tomar en forma personal. No soy 
víctima de todo lo que sucede a menos que escoja verlo así. Aún si las cosas no salen a mi manera, 
puedo aceptar lo que no puedo cambiar, y cambiar lo que puedo. 
Quizás puedo ver mis problemas de otra forma. Si los acepto por lo que valen sin tomarlos en forma 
personal, puede que encuentre que realmente no son problemas, sólo cosas que no salieron en la 
forma en que hubiera querido. Este cambio de actitud puede ayudar a libe rarme para evaluar la 
situación de manera realista y seguir adelante constructivamente. 
Echar la culpa de mi malestar a sucesos externos puede ser una manera de evitar enfrentarme con la 
verdadera causa: mis propias actitudes. Puedo considerarme una víctima o puedo aceptar lo que 
está sucediendo en mi vida y asumir responsabilidad por mis respuestas. Se me podrá guiar para 
concretar una acción o para no hacer nada, pero cuando escucho la guía de mi Poder Superior, ya no 
seré la víctima de mis circunstancias. 
"Dios no le pregunta al hombre si acepta la vida. Esa no es la opción. Debes 
aceptarla, la única opción es cómo" 
Henry Ward Beecher 
(1) Extraídos de "Valor para Cambiar", Grupos de Familia Al -Anon, México 
2 
Un agricultor encontró una flauta mágica. Esperando hechizar a sus gallinas para que pusieran más 
huevos, les tocó la flauta todo el día, pero al llegar la noche vio que no había más huevos que los de 
costumbre. Después, cuando le preguntaron si había tenido éxito, el agricultor contestó: "Claro que 
sí. No fue un gran día en cuanto a la cantidad de huevos, pero vaya que lo fue para la música" 
Hace poco, en un Taller nos pidieron que llenáramos en espacio en blanco en esta frase: "Si 
oc urriera ……sería feliz". Muc hos de nosotros sentimos la tentación de responder que seríamos 
felices si nuestros seres queridos estuvieran sobrios o encararan la sobriedad de otra manera. Pero 
otros "Si" nos hicieron sentir muchas carencias: si mi jefe, mi familia, mi empleo, mi gobierno, mis 
finanzas cambiaran como yo quiero, sería feliz. 
Quedó claro que en muchos de nosotros la esperanza está suspendida debido a cosas que no 
podemos controlar. Estos "si" hicieron que nuestra vida se tornara ingobernable. Si logramos 
eliminar esos pensamientos recurrentes abandonamos el papel de víctimas, esperando que las cosas 
cambiaran. Optamos por cumplir un papel más activo en la búsqueda de la felicidad, ahora mismo. 
Hay muchos aspectos de mi vida que no puedo cambiar. Lo que sí puedo cambiar es mi actitud. Hoy 
puedo aceptar mi vida tal como es. Puedo sentirme feliz y agradecido con lo que tengo, ahora 
mismo. 
"Con un cambio de actitud... los hechos del pasado se pueden poner en perspectiva correcta; el amor 
y el respeto pueden llegar a ser parte de la vida familiar" 
... Después de un tiempo podemos notar el cambio cuando nuestra forma de pensar se distorsiona. 
Pero, si deseamos ponerle fin a nuestros pensamientos negativos, la conciencia es sólo el comienzo. 
Hoy prestaré minuciosa atención a lo que me digo. Si es necesario me detendré en la mitad de un 
pensamiento, empezaré nuevamente y reemplazaré visiones negativas con verdades positivas. 
"Lo que nos enseñamos con nuestras actitudes y pensamientos depende de nosotros" 
...Es hora de que deje de esperar a que otros me cuiden. La única persona que puede amarme como 
yo quiero soy yo mismo. "Gradualmente tuve que aceptar el hecho de que mis deseos de "si tan sólo"
no se iban a convertir en realidad, pero también aprendí que podía ser feliz aunque no se 
cumplieran" 
"La vida tiene tanto para ser siempre tan feliz. Mucha gente busca la felicidad poniendo condiciones. 
La felicidad puede sentirse solamente si no se ponen condiciones" 
Artur Rubinstein 
3 
Un día me di cuenta que necesitaba cambiar. Después de haber vivido toda una vida con u na 
enfermedad de actitudes nunca pensé en forma muy elogiosa de mí mismo, así que nunca tuve 
mucha fe en que mis esfuerzos pudieran verse coronados por el éxito. 
Aprendí mucho mirando los gusanos de seda de mi hijo. Los gusanos de seda son criaturas gordas y 
glotonas, pero de su propia esencia crean algo bello. No tienen posibilidad de decidir. Nacieron para 
expresar su belleza. 
Yo también puedo transformar algo negativo en algo positivo; al cambiar mis actitudes derrotistas, 
me convierto en un ser humano más bello. Nací con esta belleza dentro de mí y si tan sólo me lo 
permitiera, podría expresarla libremente. 
Hoy puedo hilar un poco de seda para que agracie todo lo que toque. No tengo que recordar el 
horrible pasado, excepto para aprender de él, para mejorar el presente y para liberar cualquier 
belleza atrapada detrás de viejos secretos y actitudes derrotistas. Un día ala vez puedo deleitarme 
con la espléndida persona en la que me estoy convirtiendo. 
“A lgunas v eces es nec esario v olver a enseñarle la belleza a una cosa... hasta que florezca desde 
adentro... " 
Galway Kinnell 
¿Qué hay detrás de estas repetidas declaraciones acerca de que yo tengo el poder de mejorar la 
forma y la organización de mi vida? 
Es esto: Mirarse a uno mismo. ¿Qué estoy haciendo que me crea dificultades o agrava las que ya 
tengo? ¿Podría ser que yo trato de arreglarlo todo culpando a otros?. Tengo examinar mis impulsos, 
motivos, acciones y palabras. Esto me ayuda a corregir la causa de mi malestar y a no echar la culpa 
a los demás 
Al principio, la idea de que podamos haber faltado, no es fácil de aceptar. Nos resulta difícil admitir 
que nuestra conducta no sea como debiera ser. 
Tan pronto como yo venza la costumbre de justificar todo lo que hago y empiece a emplear 
instrumentos tales como la cortesía, la ternura y un cálido interés en otros, ocurrirán milagros. Lo 
sé porque he visto que así ha sucedido a otros que lo han practicado. 
"Si no puedes llegar a ser lo que querrías ser, ¿cómo puedes esperar que otra persona sea 
exactamente como tú deseas que sea?. Queremos ver perfectos a otros individuos; sin embargo, no 
atendemos a nuestras propias faltas" 
(Tomás de Kempís, Parafraseando)
CUENTOS PARA EL ALMA 
EL BAMBU JAPONÉS 
No hay que ser agricultor para saber que una buena cosecha requiere de buena semilla, buen 
abono y riego.También es obvio que quien cultiva la tierra no se detiene impaciente frente a la 
semilla sembrada, y grita con todas sus fuerzas: ¡Crece, maldita sea!Hay algo muy curioso que 
sucede con el bambú y que lo transforma en no apto para impacientes: 
Siembras la semilla, la abonas, y te ocupas de regarla constantemente. 
Durante los primeros meses no sucede nada apreciable. En realidad no pasa nada con la semilla 
durante los primeros siete años, a tal punto que un cultivador inexperto estaría convencido de 
haber comprado semillas infértiles. 
Sin embargo, durante el séptimo año, en un período de sólo seis semanas la planta de bambú 
crece 
¡más de 30metros! 
¿Tardó sólo seis semanas crecer? 
No, la verdad es que se tomó siete años y seis semanas en desarrollarse. 
Durante los primeros siete años de aparente inactividad, este bambú estaba generando un 
complejo sistema de raíces que le permitirían sostener el crecimiento que iba a tener después de 
siete años. 
Sin embargo, en la vida cotidiana, muchas personas tratan de encontrar soluciones rápidas, 
triunfos apresurados, sin entender que el éxito es simplemente resultado del crecimiento interno y 
que éste requiere tiempo. 
Quizás por la misma impaciencia, muchos de aquellos que aspiran a resultados en corto plazo, 
abandonan súbitamente justo cuando ya estaban a punto de conquistar la meta. 
Es tarea difícil convencer al impaciente que sólo llegan al éxito aquellos que luchan en forma 
perseverante y saben esperar el momento adecuado. 
De igual manera es necesario entender que en muchas ocasiones estaremos frente a situaciones 
en las que creemos que nada está sucediendo. 
Y esto puede ser extremadamente frustrante. 
En esos momentos (que todos tenemos), recordar el ciclo de maduración del bambú japonés, y 
aceptar que en tanto no bajemos los brazos -, ni abandonemos por no “ver” el resultado que 
esperamos-, si está sucediendo algo dentro nuestro: estamos creciendo, madurando. 
Quienes no se dan por vencidos, van gradual e imperceptiblemente creando los hábitos y el temple 
que les permitirá sostener el éxito cuando éste al fin se materialice. 
El triunfo no es más que un proceso que lleva tiempo y dedicación. 
Un proceso que exige aprender nuevos hábitos y nos obliga a descartar otros. 
Un proceso que exige cambios, acción y formidables dotes de paciencia. 
Tiempo… Cómo nos cuestan las esperas, qué poco ejercitamos la paciencia en este mundo 
agitado en el que vivimos…
Apuramos a nuestros hijos en su crecimiento, apuramos al chofer del taxi… nosotros mismos 
hacemos las cosas apurados, no se sabe bien por qué… 
Perdemos la fe cuando los resultados no se dan en el plazo que esperábamos, abandonamos 
nuestros sueños, nos generamos patologías que provienen de la ansiedad, del estrés… 
¿Para qué? 
Te propongo tratar de recuperar la perseverancia, la espera, la aceptación. 
Si no consigues lo que anhelas, no desesperes… 
quizá solo estés echando raíces…. 
EL MONO QUE SALVO A UN PEZ 
«¿Qué demonios estás haciendo?», le pregunté al mono cuando le vi sacar un pez del agua 
y colocarlo en la rama de un árbol.«Estoy salvándole de perecer ahogado», me respondió. 
Lo que para uno es comida, es veneno para otro. El sol, que 
permite ver al águila, ciega al búho. 
LA SANTIDAD EN EL INSTANTE PRESENTE 
Le preguntaron en cierta ocasión a Buda: «¿Quién es un hombre santo?». Y 
Buda respondió: «Cada hora se divide en cierto número de segundos, y cada 
segundo en cierto número de fracciones. El santo es en realidad el que es 
capaz de estar totalmente presente en cada fracción de «segundo». 
El guerrero japonés fue apresado por sus enemigos y encerrado en un 
calabozo. Aquella noche no podía conciliar el sueño, porque estaba 
convencido de que a la mañana siguiente habrían de torturarle 
cruelmente.Entonces recordó las palabras de su Maestro Zen: «El mañana no 
es real. La única realidad es el presente». De modo que volvió al presente… y 
se quedó dormido. 
El hombre en el que el futuro ha perdido su influencia se parece a los pájaros 
del cielo y a los lirios del campo. Fuera preocupaciones por el mañana. Vivir 
totalmente en el presente: He ahí al hombre santo.
¿HAS OÍDO EL CANTO DE ESE PÁJARO? 
El discípulo se quejaba constantemente a su Maestro Zen: «No haces más que 
ocultarme el secreto último del Zen». Y se resistía a creer las consiguientes 
negativas del Maestro. Un día, el Maestro se lo llevó a pasear con él por el 
monte. Mientras paseaban, oyeron cantar a un pájaro.«¿Has oído el canto de 
ese pájaro?», le preguntó el Maestro.«Sí», respondió el discípulo.«Bien; 
ahora ya sabes que no te he estado ocultando nada».«Sí», asintió. el 
discípulo. 
Los hindúes han creado una encantadora imagen para describir la relación 
entre Dios y su Creación. Dios «danza» su Creación. El es su bailarín; su 
Creación es la danza. La danza es diferente del bailarín; y, sin embargo, no 
tiene existencia posible con independencia de El. No es algo que se pueda 
encerrar en una caja y llevárselo a casa. En el momento en que el bailarín se 
detiene, la danza deja de existir.En su búsqueda de Dios, el hombre piensa 
demasiado, reflexiona demasiado, habla demasiado. Incluso cuando contempla 
esta danza que llamamos Creación, está todo el tiempo pensando, hablando 
(consigo mismo o con los demás), reflexionando, analizando, filosofando. 
Palabras, palabras, palabras… Ruido, ruido, ruido… Guarda silencio y mira la 
danza. Sencillamente, mira: una estrella, una flor, una hoja marchita, un 
pájaro, una piedra… Cualquier fragmento de la danza sirve. Mira. Escucha. 
Huele. Toca. Saborea. Y seguramente no tardarás en verle a él, al Bailarín en 
persona. Si realmente has oído cantar a un pájaro, si realmente has visto un 
árbol…, deberías saber (más allá de las palabras y los conceptos). ¿Qué dices? 
¿Que has oído cantar a docenas de pájaros y has visto centenares de árboles? 
Ya. Pero lo que has visto ¿era el árbol o su descripción? Cuando miras un 
árbol y ves un árbol, no has visto realmente el árbol. Cuando miras un árbol y
ves un milagro, entonces, por fin, has visto un árbol. ¿Alguna vez tu corazón 
se ha llenado de muda admiración cuando has oído el canto de un pájaro? 
EL PEQUEÑO PEZ 
«Usted perdone», le dijo un pez a otro, «es usted más viejo y con más 
experiencia que yo y probablemente podrá usted ayudarme. Dígame: ¿dónde 
puedo encontrar eso que llaman Océano? He estado buscándolo por todas 
partes, sin resultado».«El Océano», respondió el viejo pez, «es donde estás 
ahora mismo».«¿Esto? Pero si esto no es más que agua… Lo que yo busco es 
el Océano», replicó el joven pez, totalmente decepcionado, mientras se 
marchaba nadando a buscar en otra parte. 
EL ELEFANTE Y LA RATA 
Se hallaba un elefante bañándose tranquilamente en un remanso, en mitad de 
la jungla, cuando, de pronto, se presentó una rata y se puso a insistir en que 
el elefante saliera del agua.«No quiero», decía el elefante. «Estoy disfrutando 
y me niego a ser molestado».«Insisto en que salgas ahora mismo», le dijo la 
rata.«¿Por qué?», preguntó el elefante.«No te lo diré hasta que hayas salido 
de ahí», le respondió la rata.«Entonces no pienso salir», dijo el elefante.Pero, 
al final, se dio por vencido. Salió pesadamente del agua, se quedó frente a la 
rata y dijo:«Está bien; ¿para qué querías que saliera del agua?».«Para 
comprobar si te habías puesto mi bañador», le respondió la rata. 
Es infinitamente más fácil para un elefante ponerse el bañador de una rata que 
para Dios acomodarse a nuestras doctas ideas acerca de Él. 
UNA VITAL DIFERENCIA 
Le preguntaron cierta vez a Uwais, el Sufí: «¿Qué es lo que la Gracia te ha 
dado?». Y les respondió:«Cuando me despierto por las mañanas, me siento 
como un hombre que no está seguro de vivir hasta la noche».Le volvieron a 
preguntar:«Pero esto ¿no lo saben todos los hombres?». Y replicó Uwais: 
«Sí, lo saben, Pero no todos lo sienten».
Jamás se ha emborrachado nadie a base de comprender intelectualmente la 
palabra VINO. 
COME TÚ MISMO LA FRUTA 
En cierta ocasión se quejaba un discípulo a su Maestro: «Siempre nos 
cuentas historias, pero nunca nos revelas su significado» El Maestro le 
replicó: «¿Te gustaría que alguien te ofreciera fruta y la masticara antes de 
dártela?». 
Nadie puede descubrir tu propio significado en tu lugar. Ni si quiera el 
Maestro. 
Nuestro miedo más hondo no es ser incapaces 
Nuestro miedo más hondo es que somos poderosos sin medida. 
Es nuestra Luz, no nuestra oscuridad, lo que más nos asusta. 
Nos preguntamos ¿ quién soy yo para ser brillante, atractivo, inteligente y fabuloso?. De 
hecho, 
¿ quién eres tú para no serlo? 
Eres un hijo de Dios. Que juegues a ser chico no sirve al mundo. 
Nada hay de iluminado en encogerte para que otros no se sientan inseguros en tu presencia. 
Nacimos para manifestar la gloria de Dios que llevamos dentro. 
No está sólo en algunos de nosotros, está en todos. 
Y al dejar brillar nuestra propia luz, 
inconscientemente damos permiso a otros para hacerlo también. 
Al liberarnos de nuestro miedo, 
Nuestra presencia libera automáticamente a otros. 
1994, Juanguel Speech,Nelson Mandela 
EL CUENTO DEL AMOR Y LA LOCURA
Mario Benedetti 
Cuentan que una vez se reunieron en algún lugar de la Tierra todos los 
sentimientos y cualidades de los seres humanos. 
Cuando el Aburrimiento había bostezado por tercera vez, la Locura, como siempre 
tan loca, les propuso: “¡Vamos a jugar al escondite!”. 
La Intriga levantó la ceja intrigada y la Curiosidad, sin poder contenerse, le 
preguntó: “¿Al escondite? Y, ¿cómo es eso?”. “Es un juego —explicó la Locura— 
en el que yo me tapo la cara y comienzo a contar desde uno hasta un millón, y, 
cuando yo haya terminado de contar, el primero de ustedes al que yo encuentre 
ocupará mi lugar para continuar el juego”. 
El Entusiasmo bailó entusiasmado secundado por la Euforia. La Alegría dio tantos 
saltos que terminó convenciendo a la Duda, e incluso a la Apatía, a la que nunca 
le interesaba hacer nada. 
Pero no todos querían participar. La Verdad prefirió no esconderse… ¿para qué? 
si al final siempre la hallaban. Y la Soberbia opinó que era un juego muy tonto (en 
realidad lo que le molestaba era que la idea no hubiese sido suya). Y la Cobardía 
prefirió no arriesgarse. 
“Uno, dos tres…”, comenzó a contar la Locura. 
La primera en esconderse fue la Pereza. Como siempre tan perezosa se dejó caer 
tras la primera piedra del camino. La Fe subió al cielo, y la Envidia se escondió 
tras la sombra del Triunfo que, con su propio esfuerzo, había logrado subir a la 
copa del árbol más alto. La Generosidad casi no alcanzó a esconderse, cada sitio 
que hallaba le parecía maravilloso para alguno de sus amigos. Que si un lago 
cristalino para la Belleza; que si una hendida en un árbol, perfecto para la Timidez; 
que si el vuelo de una mariposa, lo mejor para la Voluptuosidad; que si una ráfaga 
de viento, magnífico para la Libertad;… Y así terminó por acurrucarse en un rayito 
de sol. 
El Egoísmo, en cambio, encontró un sitio muy bueno desde el principio: aireado, 
cómodo,… pero sólo para él. La Mentira se escondió en el fondo de los océanos 
(mentira, se escondió detrás del arco iris). La Pasión y el Deseo, en el centro de 
los volcanes. El Olvido,… se me olvidó dónde se escondió el Olvido, pero eso no 
es lo más importante. 
La Locura contaba ya novecientos noventa y nueve mil novecientos noventa y 
nueve… Y el Drogamor no había aún encontrado sitio para esconderse entre sus 
flores. 
Un millón contó la Locura y comenzó a buscar.
La primera a la que encontró fue la Pereza,… a sólo tres pasos detrás de unas 
piedras. Después se escuchó la Fe discutiendo con Dios sobre Teología, y a la 
Pasión y el Deseo los sintió vibrar en los volcanes. En un descuido encontró a la 
Envidia y, claro, pudo deducir dónde estaba el Triunfo. Al Egoísmo no tuvo ni que 
buscarlo, él solo salió disparado de su escondite, que había resultado ser un nido 
de avispas. De tanto caminar sintió sed, y al acercarse al lago descubrió a la 
Belleza. Y con la Duda resultó más fácil todavía, pues la encontró sentada en una 
cerca sin decidir aún dónde esconderse. 
Así fue encontrando a todos. Al Talento entre la hierba fresca, a la Angustia en 
una oscura cueva, a la Mentira detrás del arco iris (mentira,… en el fondo del mar). 
Hasta el Olvido,… que ya se había olvidado que estaba jugando a las escondidas. 
Pero, sólo el Amor no aparecía por ningún sitio. 
La Locura buscó detrás de cada árbol, bajo cada arroyo del planeta, y en la cima 
de las montañas, y cuando estaba por darse por vencida divisó un rosal y pensó: 
“El Amor, siempre tan cursi, seguro se escondió entre las rosas”. Y tomando una 
horquilla comenzó a mover las ramas,… cuando de pronto se escuchó un doloroso 
grito… Las espinas habían herido los ojos del Amor, y la Locura no sabía qué 
hacer para disculparse. Lloró, rogó, pidió perdón y hasta prometió ser su lazarillo. 
Desde entonces, desde que por primera vez se jugó en la Tierra al escondite, el 
Amor es ciego,… y la Locura siempre lo acompaña. 
Acepta y serás completo, 
Inclinate y serás recto, 
Vacíate y quedarás lleno, 
Decae, y te renovarás, 
Desea, y conseguirás, 
Buscando la satisfacción quedas confuso.El Sabio acepta el Mundo 
Como el Mundo acepta el Tao; 
No se muestra a si mismo, y así es visto claramente, 
No se justifica a si mismo, y por eso destaca, 
No se empeña, y así realiza su obra, 
No se glorifica, y por eso es excelso, 
No busca la lucha, y por eso nadie lucha contra él.Los Santos decían, 
“acepta y serás completo”, 
Una vez completo, el Mundo es tu hogar. 
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El buen viajero no deja huella que pueda seguirse, 
El buen hablador no deja palabras que puedan ser cuestionadas, 
El buen contable no deja cálculo sin comprobar, 
El buen cerrajero no deja cerradura que pueda ser forzada, 
El buen atador no deja nudo que pueda ser deshecho.Así, el sabio 
cuida a todos los hombres 
y no abandona a ninguno. 
Acepta todo y no rechaza nada. 
Atiende hasta el menor detalle.Así el fuerte debe guiar al débil, 
pues el débil es el material de donde hacer a los fuertes. 
Si la guía no es respetada 
O el material no es cuidado 
Se origina confusión, no importa cuan inteligente sea uno. 
Esta es la esencia de la sutileza. 
EL GUZANO Y LA MANZANA 
Extracto del Libro “La revolución de la conciencia”, de Isha, editorial Kier. 
¿Cuál es la diferencia entre mi ego y mi ser espiritual? Tengo entendido que 
Freud decía que el ego era el ser físico, emocional y mental. ¿El ego, es lo 
que los sicólogos llaman el “yo”? 
Imagínate por un momento que eres una manzana con una preciosa cáscara brillante. Pules la cáscara cada 
día, y parece hermosa a la vista de todo el mundo. 
Esa manzana es como nuestras personalidades. Nuestras personalidades están llenas de máscaras. Llenas 
de conceptos ideales de cómo tendríamos que comportarnos y qué tendríamos que hacer. Estos conceptos 
ideales nos dicen que deberíamos ser gente buena, que no deberíamos enojarnos, que deberíamos ser 
exitosos, que deberíamos ser padres amorosos. Nos proveen con un billón de presunciones acerca de cómo 
tendríamos que ser. 
Y caminamos durante toda nuestra vida pretendiendo ser eso. Continuamos puliendo el afuera, pero el centro 
y la esencia de quienes somos tiene un gusano muy grande arrastrándose por dentro. Y este gusano ha sido 
creado por rabia, depresión, auto-abandono, pérdida del espíritu y pérdida de la verdad de quienes somos. 
Para que la parte exterior de la manzana sea realmente brillante – sea realmente perfecta, sea realmente 
luminosa - tenemos que ir adentro y remover lo que no es real. Ese gusano grande y feo ha estado nadando 
alrededor de nuestra conciencia, bloqueando la luz del amor incondicional en nuestras raíces o en nuestro 
centro. 
Así es que este Sistema va hacia adentro y comienza a desintegrar a este gusano. Lo empieza a sacar 
pedazo a pedazo. Y a medida que los pedazos van saliendo, comenzamos a ver las mentiras. Comenzamos a 
ver las máscaras, comenzamos a ver la falta de verdad. Comenzamos a escuchar las voces que nos 
mantienen en limitación.
En realidad, comenzamos a ser concientes de nosotros mismos. Y al mismo tiempo, nos hacemos concientes 
de lo que no somos. 
La esencia o el centro de lo que somos es la unidad, que es ilimitada, el amor que nunca cambia. Y lo que no 
somos también se vuelve muy claro. 
Entonces, nos permitimos ser eso y ver a través de ello. Nos permitimos ser esos pedazos del gusano que 
están atrapados dentro de esta hermosa manzana y los expulsamos. Expulsamos cada pedazo que no sirve. 
Y luego el centro, o el amor, que se había hecho diminuto, nuevamente comienza a brillar. Y el interior de la 
manzana se limpia y todo se completa. Entonces la superficie adquiere una nueva brillantez más luminosa – 
que es la verdad, que es lo natural – porque ha abrazado cada aspecto de si misma. Ha abrazado cada una 
de las partes que no quería ver. 
Es la unidad de la unión. 
Siempre digo que para poder ser divino, uno tiene que estar dispuesto a ser un cien por ciento humano. 
Tenemos que estar dispuestos a abrazar cada aspecto que juzgamos de nosotros mismos. 
Necesitamos abrazar la codicia, necesitamos abrazar el miedo. 
Necesitamos abrazar los celos. 
Necesitamos abrazar la ira. 
Necesitamos abrazar el egoísmo. 
Necesitamos abrazar cada una de las partes que hemos estado escondiendo bajo la falsa brillantez de la 
cáscara de la manzana, para poder llegar a ser absolutamente completos. 
Una pers ona iluminada no es una “buena pers ona”. 
Una pers ona iluminada no es una pers ona que “da y da para recibir aprobación”. 
Una persona iluminada no es una persona que abandona su grandeza par a poder “encajar”. 
Una pers ona iluminada no es una pers ona arrogante, o “dueña de s i misma”, o que enmas cara de alguna otra 
manera una multitud de cosas que percibimos como pecados. 
Una persona iluminada es solo un niño inocente que vive en cada momento un cien por ciento, dándole amor 
a su Ser y a todos los demás, sabiendo que también son el Ser. 
Ese es el yo de la unión, ese el yo de la Unidad, ese es el yo de la iluminación. 
El yo de la personalidad, o el ego, es apenas ese gusano gordo que ha estado merodeando por ahí, 
comiéndose el interior de la manzana e impidiendo que la luz emane desde el centro. 
Y es muy importante que también amemos a ese gusano, porque el también es la Unidad. 
LA PERLA 
Dijo una ostra a la ostra vecina: 
-Siento un gran dolor dentro de mí. Es algo pesado y redondo, que me hace 
daño.
-Alabados sean los cielos y el mar-respondió la otra con altiva 
condescendencia–.Yo no siento dolor ninguno. Estoy buena y sana, por fuera 
y por dentro. 
En ese momento, un cangrejito que pasaba oyó a las dos ostras, y dijo a la 
que estaba buena y sana por dentro y por fuera: 
–Sí, estás buena y sana; pero el dolor que siente tu vecina es una perla de 
extraorinaria belleza. 
(Khalil Gibran) 
NO-VIOLENCIA 
Una serpiente había mordido a tantos habitantes de la aldea que eran muy pocos los que se atrevían a 
aventurarse en los campos. Pero era tal la santidad del Maestro que se corrió la noticia de que había 
domesticado a la serpiente y la había convencido de que practicara la disciplina de la no – violencia. 
Al poco tiempo, los habitantes de la aldea habían descubierto que la serpiente se había hecho inofensiva. De 
modo que se dedicaban a tirarle piedras y a arrastrarla de un lado a otro agarrándola por la cola. 
La pobre y apaleada serpiente se arrastró una noche hasta la casa del Maestro para quejarse. El Maestro 
le dijo: “Am iga mía, has dejado de atemoriz ar a la gente y eso no es b ueno”. 
“¡Pero si fuiste tú quien me enseño a practicar la disciplina de la no – violencia!” “Yo te dije que 
dejaras de hacer daño, no de silb ar”. 
El Vuelo del Halcón 
De: “Historias para Reflexionar II“. Se desconoce el autor. 
Un rey recibió como obsequio dos pequeños halcones y los entregó al 
maestro de cetrería para que los entrenara. Pasado unos meses, el 
maestro le informó al rey que uno de los halcones estaba 
perfectamente, pero que al otro, no sabía que le sucedía pues no se 
había movido de la rama donde lo dejó, desde el día que llegó. El rey 
mandó a llamar a curanderos y sanadores para que vieran al halcón, 
pero nadie pudo hacerlo volar. Al día siguiente el monarca decidió 
comunicar a su pueblo que ofrecería una recompensa a la persona que hiciera volar al 
halcón. A la mañana siguiente, vio al halcón volando ágilmente por los jardines. El rey le dijo 
a su corte: 
—Traedme al autor de este milagro. Su corte le llevó a un humilde campesino. El rey le 
preguntó: 
—¿Tú hiciste volar al halcón? ¿Cómo lo hiciste? ¿Eres acaso un mago? Intimidado el 
campesino le dijo al rey: 
—Fue fácil, mi Señor, sólo corté la rama y el halcón voló, se dio cuenta de que tenía alas y se 
largó a volar. 
Alcancemos alturas antes de que alguien nos corte nuestra rama.

Lecturas

  • 1.
    lecturas EL SECRETODE SER FELIZ Hace muchísimos años, vivió en la India un sabio, de quien se decía que guardaba en un cofre encantado un gran secreto que lo hacía ser un triunfador en todos los aspectos de su vida y que, por eso, se consideraba el hombre más feliz del mundo. Muchos reyes, envidiosos, le ofrecían poder y dinero, y hasta intentaron robarlo para obtener el cofre, pero todo era en vano. Mientras más lo intentaban, más infelices eran, pues la envidia no los dejaba vivir. Así pasaban los años y el sabio era cada día más feliz. Un día llegó ante él un niño y le dijo: "Señor, al igual que tú, también quiero ser inmensamente feliz ¿Por qué no me enseñas qué debo hacer para conseguirlo?". El sabio, al ver la sencillez y la pureza del niño, le dijo: "A ti te enseñaré el secreto para ser feliz. Ven conmigo y presta mucha atención. En realidad son dos cofres en donde guardo el secreto para ser feliz y estos son mi mente y mi corazón, y el gran secreto no es otro que una serie de pasos que debes seguir a lo largo de la vida": "EL PRIMERO, es saber que existe la presencia de Dios en todas las cosas de la vida, y por lo tanto, debes amarlo y darle gracias por todas las cosas que tienes. “EL SEGUNDO, es que debes quererte a ti mismo, y todos los días al levantarte y al acostarte, debes afirmar: - yo soy importante, - yo valgo, soy capaz, - soy inteligente, - soy cariñoso, - espero mucho de mí, - no hay obstáculo que no pueda vencer: ( Este paso se llama autoestima alta). “EL TERCER PASO, es que debes poner en práctica todo lo que dices que eres; es decir: -si piensas que eres inteligente, actúa inteligentemente; -si piensas que eres capaz, haz lo que te propones; -si piensas que eres cariñoso, expresa tú cariño: Si piensas que no hay obstáculos que no puedas vencer, entonces proponte metas en tu vida y lucha por ellas hasta lograrlas. (Este paso se llama motivación). “EL CUARTO PASO, es que no debes envidiar a nadie por lo que tiene o por lo que es, ellos alcanzaron su meta, logra tú las tuyas. “EL QUINTO PASO, es que no debes albergar en tú corazón rencor hacia nadie: ese sentimiento no te dejará ser feliz: deja que las leyes de Dios hagan justicia, y tú perdona y olvida. “EL SEXTO PASO, es que no debes tomar las cosas que no te pertenecen, recuerda que de acuerdo a las leyes de la naturaleza, mañana te quitarán algo de más valor. “EL SÉPTIMO PASO, es que no debes maltratar a nadie; todos los seres del mundo tenemos derecho a que se nos respete y se nos quiera. Y por último, “levántate siempre c on una sonrisa en los labios, observa a tú alrededor y descubre en todas las cosas el lado bueno y bonito; piensa en lo afortunado que eres al tener todo lo que tienes; ayuda a los demás, sin pensar que vas a recibir nada a cambio; mira a las personas y descubre en ellas sus cualidades y dales también a ellos el secreto para ser triunfador y que de esta manera puedan ser felices". Deseo que podamos encontrar la tan ansiada felicidad dentro de nosotros mismos y así reflejarla a los que nos rodean, porque entre más personas sean felices, menos violencia habrá en este mundo..... “Quien nada aporta a la c olmena no tiene derecho a probar la miel”
  • 2.
    CAMBIAR DE ACTITUD 1 Cuando me molesta el comportamiento de otro, una situación complicada o cuando las cosas no salen como esperaba, sólo debo recordar que no lo tengo que tomar en forma personal. No soy víctima de todo lo que sucede a menos que escoja verlo así. Aún si las cosas no salen a mi manera, puedo aceptar lo que no puedo cambiar, y cambiar lo que puedo. Quizás puedo ver mis problemas de otra forma. Si los acepto por lo que valen sin tomarlos en forma personal, puede que encuentre que realmente no son problemas, sólo cosas que no salieron en la forma en que hubiera querido. Este cambio de actitud puede ayudar a libe rarme para evaluar la situación de manera realista y seguir adelante constructivamente. Echar la culpa de mi malestar a sucesos externos puede ser una manera de evitar enfrentarme con la verdadera causa: mis propias actitudes. Puedo considerarme una víctima o puedo aceptar lo que está sucediendo en mi vida y asumir responsabilidad por mis respuestas. Se me podrá guiar para concretar una acción o para no hacer nada, pero cuando escucho la guía de mi Poder Superior, ya no seré la víctima de mis circunstancias. "Dios no le pregunta al hombre si acepta la vida. Esa no es la opción. Debes aceptarla, la única opción es cómo" Henry Ward Beecher (1) Extraídos de "Valor para Cambiar", Grupos de Familia Al -Anon, México 2 Un agricultor encontró una flauta mágica. Esperando hechizar a sus gallinas para que pusieran más huevos, les tocó la flauta todo el día, pero al llegar la noche vio que no había más huevos que los de costumbre. Después, cuando le preguntaron si había tenido éxito, el agricultor contestó: "Claro que sí. No fue un gran día en cuanto a la cantidad de huevos, pero vaya que lo fue para la música" Hace poco, en un Taller nos pidieron que llenáramos en espacio en blanco en esta frase: "Si oc urriera ……sería feliz". Muc hos de nosotros sentimos la tentación de responder que seríamos felices si nuestros seres queridos estuvieran sobrios o encararan la sobriedad de otra manera. Pero otros "Si" nos hicieron sentir muchas carencias: si mi jefe, mi familia, mi empleo, mi gobierno, mis finanzas cambiaran como yo quiero, sería feliz. Quedó claro que en muchos de nosotros la esperanza está suspendida debido a cosas que no podemos controlar. Estos "si" hicieron que nuestra vida se tornara ingobernable. Si logramos eliminar esos pensamientos recurrentes abandonamos el papel de víctimas, esperando que las cosas cambiaran. Optamos por cumplir un papel más activo en la búsqueda de la felicidad, ahora mismo. Hay muchos aspectos de mi vida que no puedo cambiar. Lo que sí puedo cambiar es mi actitud. Hoy puedo aceptar mi vida tal como es. Puedo sentirme feliz y agradecido con lo que tengo, ahora mismo. "Con un cambio de actitud... los hechos del pasado se pueden poner en perspectiva correcta; el amor y el respeto pueden llegar a ser parte de la vida familiar" ... Después de un tiempo podemos notar el cambio cuando nuestra forma de pensar se distorsiona. Pero, si deseamos ponerle fin a nuestros pensamientos negativos, la conciencia es sólo el comienzo. Hoy prestaré minuciosa atención a lo que me digo. Si es necesario me detendré en la mitad de un pensamiento, empezaré nuevamente y reemplazaré visiones negativas con verdades positivas. "Lo que nos enseñamos con nuestras actitudes y pensamientos depende de nosotros" ...Es hora de que deje de esperar a que otros me cuiden. La única persona que puede amarme como yo quiero soy yo mismo. "Gradualmente tuve que aceptar el hecho de que mis deseos de "si tan sólo"
  • 3.
    no se ibana convertir en realidad, pero también aprendí que podía ser feliz aunque no se cumplieran" "La vida tiene tanto para ser siempre tan feliz. Mucha gente busca la felicidad poniendo condiciones. La felicidad puede sentirse solamente si no se ponen condiciones" Artur Rubinstein 3 Un día me di cuenta que necesitaba cambiar. Después de haber vivido toda una vida con u na enfermedad de actitudes nunca pensé en forma muy elogiosa de mí mismo, así que nunca tuve mucha fe en que mis esfuerzos pudieran verse coronados por el éxito. Aprendí mucho mirando los gusanos de seda de mi hijo. Los gusanos de seda son criaturas gordas y glotonas, pero de su propia esencia crean algo bello. No tienen posibilidad de decidir. Nacieron para expresar su belleza. Yo también puedo transformar algo negativo en algo positivo; al cambiar mis actitudes derrotistas, me convierto en un ser humano más bello. Nací con esta belleza dentro de mí y si tan sólo me lo permitiera, podría expresarla libremente. Hoy puedo hilar un poco de seda para que agracie todo lo que toque. No tengo que recordar el horrible pasado, excepto para aprender de él, para mejorar el presente y para liberar cualquier belleza atrapada detrás de viejos secretos y actitudes derrotistas. Un día ala vez puedo deleitarme con la espléndida persona en la que me estoy convirtiendo. “A lgunas v eces es nec esario v olver a enseñarle la belleza a una cosa... hasta que florezca desde adentro... " Galway Kinnell ¿Qué hay detrás de estas repetidas declaraciones acerca de que yo tengo el poder de mejorar la forma y la organización de mi vida? Es esto: Mirarse a uno mismo. ¿Qué estoy haciendo que me crea dificultades o agrava las que ya tengo? ¿Podría ser que yo trato de arreglarlo todo culpando a otros?. Tengo examinar mis impulsos, motivos, acciones y palabras. Esto me ayuda a corregir la causa de mi malestar y a no echar la culpa a los demás Al principio, la idea de que podamos haber faltado, no es fácil de aceptar. Nos resulta difícil admitir que nuestra conducta no sea como debiera ser. Tan pronto como yo venza la costumbre de justificar todo lo que hago y empiece a emplear instrumentos tales como la cortesía, la ternura y un cálido interés en otros, ocurrirán milagros. Lo sé porque he visto que así ha sucedido a otros que lo han practicado. "Si no puedes llegar a ser lo que querrías ser, ¿cómo puedes esperar que otra persona sea exactamente como tú deseas que sea?. Queremos ver perfectos a otros individuos; sin embargo, no atendemos a nuestras propias faltas" (Tomás de Kempís, Parafraseando)
  • 4.
    CUENTOS PARA ELALMA EL BAMBU JAPONÉS No hay que ser agricultor para saber que una buena cosecha requiere de buena semilla, buen abono y riego.También es obvio que quien cultiva la tierra no se detiene impaciente frente a la semilla sembrada, y grita con todas sus fuerzas: ¡Crece, maldita sea!Hay algo muy curioso que sucede con el bambú y que lo transforma en no apto para impacientes: Siembras la semilla, la abonas, y te ocupas de regarla constantemente. Durante los primeros meses no sucede nada apreciable. En realidad no pasa nada con la semilla durante los primeros siete años, a tal punto que un cultivador inexperto estaría convencido de haber comprado semillas infértiles. Sin embargo, durante el séptimo año, en un período de sólo seis semanas la planta de bambú crece ¡más de 30metros! ¿Tardó sólo seis semanas crecer? No, la verdad es que se tomó siete años y seis semanas en desarrollarse. Durante los primeros siete años de aparente inactividad, este bambú estaba generando un complejo sistema de raíces que le permitirían sostener el crecimiento que iba a tener después de siete años. Sin embargo, en la vida cotidiana, muchas personas tratan de encontrar soluciones rápidas, triunfos apresurados, sin entender que el éxito es simplemente resultado del crecimiento interno y que éste requiere tiempo. Quizás por la misma impaciencia, muchos de aquellos que aspiran a resultados en corto plazo, abandonan súbitamente justo cuando ya estaban a punto de conquistar la meta. Es tarea difícil convencer al impaciente que sólo llegan al éxito aquellos que luchan en forma perseverante y saben esperar el momento adecuado. De igual manera es necesario entender que en muchas ocasiones estaremos frente a situaciones en las que creemos que nada está sucediendo. Y esto puede ser extremadamente frustrante. En esos momentos (que todos tenemos), recordar el ciclo de maduración del bambú japonés, y aceptar que en tanto no bajemos los brazos -, ni abandonemos por no “ver” el resultado que esperamos-, si está sucediendo algo dentro nuestro: estamos creciendo, madurando. Quienes no se dan por vencidos, van gradual e imperceptiblemente creando los hábitos y el temple que les permitirá sostener el éxito cuando éste al fin se materialice. El triunfo no es más que un proceso que lleva tiempo y dedicación. Un proceso que exige aprender nuevos hábitos y nos obliga a descartar otros. Un proceso que exige cambios, acción y formidables dotes de paciencia. Tiempo… Cómo nos cuestan las esperas, qué poco ejercitamos la paciencia en este mundo agitado en el que vivimos…
  • 5.
    Apuramos a nuestroshijos en su crecimiento, apuramos al chofer del taxi… nosotros mismos hacemos las cosas apurados, no se sabe bien por qué… Perdemos la fe cuando los resultados no se dan en el plazo que esperábamos, abandonamos nuestros sueños, nos generamos patologías que provienen de la ansiedad, del estrés… ¿Para qué? Te propongo tratar de recuperar la perseverancia, la espera, la aceptación. Si no consigues lo que anhelas, no desesperes… quizá solo estés echando raíces…. EL MONO QUE SALVO A UN PEZ «¿Qué demonios estás haciendo?», le pregunté al mono cuando le vi sacar un pez del agua y colocarlo en la rama de un árbol.«Estoy salvándole de perecer ahogado», me respondió. Lo que para uno es comida, es veneno para otro. El sol, que permite ver al águila, ciega al búho. LA SANTIDAD EN EL INSTANTE PRESENTE Le preguntaron en cierta ocasión a Buda: «¿Quién es un hombre santo?». Y Buda respondió: «Cada hora se divide en cierto número de segundos, y cada segundo en cierto número de fracciones. El santo es en realidad el que es capaz de estar totalmente presente en cada fracción de «segundo». El guerrero japonés fue apresado por sus enemigos y encerrado en un calabozo. Aquella noche no podía conciliar el sueño, porque estaba convencido de que a la mañana siguiente habrían de torturarle cruelmente.Entonces recordó las palabras de su Maestro Zen: «El mañana no es real. La única realidad es el presente». De modo que volvió al presente… y se quedó dormido. El hombre en el que el futuro ha perdido su influencia se parece a los pájaros del cielo y a los lirios del campo. Fuera preocupaciones por el mañana. Vivir totalmente en el presente: He ahí al hombre santo.
  • 6.
    ¿HAS OÍDO ELCANTO DE ESE PÁJARO? El discípulo se quejaba constantemente a su Maestro Zen: «No haces más que ocultarme el secreto último del Zen». Y se resistía a creer las consiguientes negativas del Maestro. Un día, el Maestro se lo llevó a pasear con él por el monte. Mientras paseaban, oyeron cantar a un pájaro.«¿Has oído el canto de ese pájaro?», le preguntó el Maestro.«Sí», respondió el discípulo.«Bien; ahora ya sabes que no te he estado ocultando nada».«Sí», asintió. el discípulo. Los hindúes han creado una encantadora imagen para describir la relación entre Dios y su Creación. Dios «danza» su Creación. El es su bailarín; su Creación es la danza. La danza es diferente del bailarín; y, sin embargo, no tiene existencia posible con independencia de El. No es algo que se pueda encerrar en una caja y llevárselo a casa. En el momento en que el bailarín se detiene, la danza deja de existir.En su búsqueda de Dios, el hombre piensa demasiado, reflexiona demasiado, habla demasiado. Incluso cuando contempla esta danza que llamamos Creación, está todo el tiempo pensando, hablando (consigo mismo o con los demás), reflexionando, analizando, filosofando. Palabras, palabras, palabras… Ruido, ruido, ruido… Guarda silencio y mira la danza. Sencillamente, mira: una estrella, una flor, una hoja marchita, un pájaro, una piedra… Cualquier fragmento de la danza sirve. Mira. Escucha. Huele. Toca. Saborea. Y seguramente no tardarás en verle a él, al Bailarín en persona. Si realmente has oído cantar a un pájaro, si realmente has visto un árbol…, deberías saber (más allá de las palabras y los conceptos). ¿Qué dices? ¿Que has oído cantar a docenas de pájaros y has visto centenares de árboles? Ya. Pero lo que has visto ¿era el árbol o su descripción? Cuando miras un árbol y ves un árbol, no has visto realmente el árbol. Cuando miras un árbol y
  • 7.
    ves un milagro,entonces, por fin, has visto un árbol. ¿Alguna vez tu corazón se ha llenado de muda admiración cuando has oído el canto de un pájaro? EL PEQUEÑO PEZ «Usted perdone», le dijo un pez a otro, «es usted más viejo y con más experiencia que yo y probablemente podrá usted ayudarme. Dígame: ¿dónde puedo encontrar eso que llaman Océano? He estado buscándolo por todas partes, sin resultado».«El Océano», respondió el viejo pez, «es donde estás ahora mismo».«¿Esto? Pero si esto no es más que agua… Lo que yo busco es el Océano», replicó el joven pez, totalmente decepcionado, mientras se marchaba nadando a buscar en otra parte. EL ELEFANTE Y LA RATA Se hallaba un elefante bañándose tranquilamente en un remanso, en mitad de la jungla, cuando, de pronto, se presentó una rata y se puso a insistir en que el elefante saliera del agua.«No quiero», decía el elefante. «Estoy disfrutando y me niego a ser molestado».«Insisto en que salgas ahora mismo», le dijo la rata.«¿Por qué?», preguntó el elefante.«No te lo diré hasta que hayas salido de ahí», le respondió la rata.«Entonces no pienso salir», dijo el elefante.Pero, al final, se dio por vencido. Salió pesadamente del agua, se quedó frente a la rata y dijo:«Está bien; ¿para qué querías que saliera del agua?».«Para comprobar si te habías puesto mi bañador», le respondió la rata. Es infinitamente más fácil para un elefante ponerse el bañador de una rata que para Dios acomodarse a nuestras doctas ideas acerca de Él. UNA VITAL DIFERENCIA Le preguntaron cierta vez a Uwais, el Sufí: «¿Qué es lo que la Gracia te ha dado?». Y les respondió:«Cuando me despierto por las mañanas, me siento como un hombre que no está seguro de vivir hasta la noche».Le volvieron a preguntar:«Pero esto ¿no lo saben todos los hombres?». Y replicó Uwais: «Sí, lo saben, Pero no todos lo sienten».
  • 8.
    Jamás se haemborrachado nadie a base de comprender intelectualmente la palabra VINO. COME TÚ MISMO LA FRUTA En cierta ocasión se quejaba un discípulo a su Maestro: «Siempre nos cuentas historias, pero nunca nos revelas su significado» El Maestro le replicó: «¿Te gustaría que alguien te ofreciera fruta y la masticara antes de dártela?». Nadie puede descubrir tu propio significado en tu lugar. Ni si quiera el Maestro. Nuestro miedo más hondo no es ser incapaces Nuestro miedo más hondo es que somos poderosos sin medida. Es nuestra Luz, no nuestra oscuridad, lo que más nos asusta. Nos preguntamos ¿ quién soy yo para ser brillante, atractivo, inteligente y fabuloso?. De hecho, ¿ quién eres tú para no serlo? Eres un hijo de Dios. Que juegues a ser chico no sirve al mundo. Nada hay de iluminado en encogerte para que otros no se sientan inseguros en tu presencia. Nacimos para manifestar la gloria de Dios que llevamos dentro. No está sólo en algunos de nosotros, está en todos. Y al dejar brillar nuestra propia luz, inconscientemente damos permiso a otros para hacerlo también. Al liberarnos de nuestro miedo, Nuestra presencia libera automáticamente a otros. 1994, Juanguel Speech,Nelson Mandela EL CUENTO DEL AMOR Y LA LOCURA
  • 9.
    Mario Benedetti Cuentanque una vez se reunieron en algún lugar de la Tierra todos los sentimientos y cualidades de los seres humanos. Cuando el Aburrimiento había bostezado por tercera vez, la Locura, como siempre tan loca, les propuso: “¡Vamos a jugar al escondite!”. La Intriga levantó la ceja intrigada y la Curiosidad, sin poder contenerse, le preguntó: “¿Al escondite? Y, ¿cómo es eso?”. “Es un juego —explicó la Locura— en el que yo me tapo la cara y comienzo a contar desde uno hasta un millón, y, cuando yo haya terminado de contar, el primero de ustedes al que yo encuentre ocupará mi lugar para continuar el juego”. El Entusiasmo bailó entusiasmado secundado por la Euforia. La Alegría dio tantos saltos que terminó convenciendo a la Duda, e incluso a la Apatía, a la que nunca le interesaba hacer nada. Pero no todos querían participar. La Verdad prefirió no esconderse… ¿para qué? si al final siempre la hallaban. Y la Soberbia opinó que era un juego muy tonto (en realidad lo que le molestaba era que la idea no hubiese sido suya). Y la Cobardía prefirió no arriesgarse. “Uno, dos tres…”, comenzó a contar la Locura. La primera en esconderse fue la Pereza. Como siempre tan perezosa se dejó caer tras la primera piedra del camino. La Fe subió al cielo, y la Envidia se escondió tras la sombra del Triunfo que, con su propio esfuerzo, había logrado subir a la copa del árbol más alto. La Generosidad casi no alcanzó a esconderse, cada sitio que hallaba le parecía maravilloso para alguno de sus amigos. Que si un lago cristalino para la Belleza; que si una hendida en un árbol, perfecto para la Timidez; que si el vuelo de una mariposa, lo mejor para la Voluptuosidad; que si una ráfaga de viento, magnífico para la Libertad;… Y así terminó por acurrucarse en un rayito de sol. El Egoísmo, en cambio, encontró un sitio muy bueno desde el principio: aireado, cómodo,… pero sólo para él. La Mentira se escondió en el fondo de los océanos (mentira, se escondió detrás del arco iris). La Pasión y el Deseo, en el centro de los volcanes. El Olvido,… se me olvidó dónde se escondió el Olvido, pero eso no es lo más importante. La Locura contaba ya novecientos noventa y nueve mil novecientos noventa y nueve… Y el Drogamor no había aún encontrado sitio para esconderse entre sus flores. Un millón contó la Locura y comenzó a buscar.
  • 10.
    La primera ala que encontró fue la Pereza,… a sólo tres pasos detrás de unas piedras. Después se escuchó la Fe discutiendo con Dios sobre Teología, y a la Pasión y el Deseo los sintió vibrar en los volcanes. En un descuido encontró a la Envidia y, claro, pudo deducir dónde estaba el Triunfo. Al Egoísmo no tuvo ni que buscarlo, él solo salió disparado de su escondite, que había resultado ser un nido de avispas. De tanto caminar sintió sed, y al acercarse al lago descubrió a la Belleza. Y con la Duda resultó más fácil todavía, pues la encontró sentada en una cerca sin decidir aún dónde esconderse. Así fue encontrando a todos. Al Talento entre la hierba fresca, a la Angustia en una oscura cueva, a la Mentira detrás del arco iris (mentira,… en el fondo del mar). Hasta el Olvido,… que ya se había olvidado que estaba jugando a las escondidas. Pero, sólo el Amor no aparecía por ningún sitio. La Locura buscó detrás de cada árbol, bajo cada arroyo del planeta, y en la cima de las montañas, y cuando estaba por darse por vencida divisó un rosal y pensó: “El Amor, siempre tan cursi, seguro se escondió entre las rosas”. Y tomando una horquilla comenzó a mover las ramas,… cuando de pronto se escuchó un doloroso grito… Las espinas habían herido los ojos del Amor, y la Locura no sabía qué hacer para disculparse. Lloró, rogó, pidió perdón y hasta prometió ser su lazarillo. Desde entonces, desde que por primera vez se jugó en la Tierra al escondite, el Amor es ciego,… y la Locura siempre lo acompaña. Acepta y serás completo, Inclinate y serás recto, Vacíate y quedarás lleno, Decae, y te renovarás, Desea, y conseguirás, Buscando la satisfacción quedas confuso.El Sabio acepta el Mundo Como el Mundo acepta el Tao; No se muestra a si mismo, y así es visto claramente, No se justifica a si mismo, y por eso destaca, No se empeña, y así realiza su obra, No se glorifica, y por eso es excelso, No busca la lucha, y por eso nadie lucha contra él.Los Santos decían, “acepta y serás completo”, Una vez completo, el Mundo es tu hogar. ————————————————————————————————–
  • 11.
    El buen viajerono deja huella que pueda seguirse, El buen hablador no deja palabras que puedan ser cuestionadas, El buen contable no deja cálculo sin comprobar, El buen cerrajero no deja cerradura que pueda ser forzada, El buen atador no deja nudo que pueda ser deshecho.Así, el sabio cuida a todos los hombres y no abandona a ninguno. Acepta todo y no rechaza nada. Atiende hasta el menor detalle.Así el fuerte debe guiar al débil, pues el débil es el material de donde hacer a los fuertes. Si la guía no es respetada O el material no es cuidado Se origina confusión, no importa cuan inteligente sea uno. Esta es la esencia de la sutileza. EL GUZANO Y LA MANZANA Extracto del Libro “La revolución de la conciencia”, de Isha, editorial Kier. ¿Cuál es la diferencia entre mi ego y mi ser espiritual? Tengo entendido que Freud decía que el ego era el ser físico, emocional y mental. ¿El ego, es lo que los sicólogos llaman el “yo”? Imagínate por un momento que eres una manzana con una preciosa cáscara brillante. Pules la cáscara cada día, y parece hermosa a la vista de todo el mundo. Esa manzana es como nuestras personalidades. Nuestras personalidades están llenas de máscaras. Llenas de conceptos ideales de cómo tendríamos que comportarnos y qué tendríamos que hacer. Estos conceptos ideales nos dicen que deberíamos ser gente buena, que no deberíamos enojarnos, que deberíamos ser exitosos, que deberíamos ser padres amorosos. Nos proveen con un billón de presunciones acerca de cómo tendríamos que ser. Y caminamos durante toda nuestra vida pretendiendo ser eso. Continuamos puliendo el afuera, pero el centro y la esencia de quienes somos tiene un gusano muy grande arrastrándose por dentro. Y este gusano ha sido creado por rabia, depresión, auto-abandono, pérdida del espíritu y pérdida de la verdad de quienes somos. Para que la parte exterior de la manzana sea realmente brillante – sea realmente perfecta, sea realmente luminosa - tenemos que ir adentro y remover lo que no es real. Ese gusano grande y feo ha estado nadando alrededor de nuestra conciencia, bloqueando la luz del amor incondicional en nuestras raíces o en nuestro centro. Así es que este Sistema va hacia adentro y comienza a desintegrar a este gusano. Lo empieza a sacar pedazo a pedazo. Y a medida que los pedazos van saliendo, comenzamos a ver las mentiras. Comenzamos a ver las máscaras, comenzamos a ver la falta de verdad. Comenzamos a escuchar las voces que nos mantienen en limitación.
  • 12.
    En realidad, comenzamosa ser concientes de nosotros mismos. Y al mismo tiempo, nos hacemos concientes de lo que no somos. La esencia o el centro de lo que somos es la unidad, que es ilimitada, el amor que nunca cambia. Y lo que no somos también se vuelve muy claro. Entonces, nos permitimos ser eso y ver a través de ello. Nos permitimos ser esos pedazos del gusano que están atrapados dentro de esta hermosa manzana y los expulsamos. Expulsamos cada pedazo que no sirve. Y luego el centro, o el amor, que se había hecho diminuto, nuevamente comienza a brillar. Y el interior de la manzana se limpia y todo se completa. Entonces la superficie adquiere una nueva brillantez más luminosa – que es la verdad, que es lo natural – porque ha abrazado cada aspecto de si misma. Ha abrazado cada una de las partes que no quería ver. Es la unidad de la unión. Siempre digo que para poder ser divino, uno tiene que estar dispuesto a ser un cien por ciento humano. Tenemos que estar dispuestos a abrazar cada aspecto que juzgamos de nosotros mismos. Necesitamos abrazar la codicia, necesitamos abrazar el miedo. Necesitamos abrazar los celos. Necesitamos abrazar la ira. Necesitamos abrazar el egoísmo. Necesitamos abrazar cada una de las partes que hemos estado escondiendo bajo la falsa brillantez de la cáscara de la manzana, para poder llegar a ser absolutamente completos. Una pers ona iluminada no es una “buena pers ona”. Una pers ona iluminada no es una pers ona que “da y da para recibir aprobación”. Una persona iluminada no es una persona que abandona su grandeza par a poder “encajar”. Una pers ona iluminada no es una pers ona arrogante, o “dueña de s i misma”, o que enmas cara de alguna otra manera una multitud de cosas que percibimos como pecados. Una persona iluminada es solo un niño inocente que vive en cada momento un cien por ciento, dándole amor a su Ser y a todos los demás, sabiendo que también son el Ser. Ese es el yo de la unión, ese el yo de la Unidad, ese es el yo de la iluminación. El yo de la personalidad, o el ego, es apenas ese gusano gordo que ha estado merodeando por ahí, comiéndose el interior de la manzana e impidiendo que la luz emane desde el centro. Y es muy importante que también amemos a ese gusano, porque el también es la Unidad. LA PERLA Dijo una ostra a la ostra vecina: -Siento un gran dolor dentro de mí. Es algo pesado y redondo, que me hace daño.
  • 13.
    -Alabados sean loscielos y el mar-respondió la otra con altiva condescendencia–.Yo no siento dolor ninguno. Estoy buena y sana, por fuera y por dentro. En ese momento, un cangrejito que pasaba oyó a las dos ostras, y dijo a la que estaba buena y sana por dentro y por fuera: –Sí, estás buena y sana; pero el dolor que siente tu vecina es una perla de extraorinaria belleza. (Khalil Gibran) NO-VIOLENCIA Una serpiente había mordido a tantos habitantes de la aldea que eran muy pocos los que se atrevían a aventurarse en los campos. Pero era tal la santidad del Maestro que se corrió la noticia de que había domesticado a la serpiente y la había convencido de que practicara la disciplina de la no – violencia. Al poco tiempo, los habitantes de la aldea habían descubierto que la serpiente se había hecho inofensiva. De modo que se dedicaban a tirarle piedras y a arrastrarla de un lado a otro agarrándola por la cola. La pobre y apaleada serpiente se arrastró una noche hasta la casa del Maestro para quejarse. El Maestro le dijo: “Am iga mía, has dejado de atemoriz ar a la gente y eso no es b ueno”. “¡Pero si fuiste tú quien me enseño a practicar la disciplina de la no – violencia!” “Yo te dije que dejaras de hacer daño, no de silb ar”. El Vuelo del Halcón De: “Historias para Reflexionar II“. Se desconoce el autor. Un rey recibió como obsequio dos pequeños halcones y los entregó al maestro de cetrería para que los entrenara. Pasado unos meses, el maestro le informó al rey que uno de los halcones estaba perfectamente, pero que al otro, no sabía que le sucedía pues no se había movido de la rama donde lo dejó, desde el día que llegó. El rey mandó a llamar a curanderos y sanadores para que vieran al halcón, pero nadie pudo hacerlo volar. Al día siguiente el monarca decidió comunicar a su pueblo que ofrecería una recompensa a la persona que hiciera volar al halcón. A la mañana siguiente, vio al halcón volando ágilmente por los jardines. El rey le dijo a su corte: —Traedme al autor de este milagro. Su corte le llevó a un humilde campesino. El rey le preguntó: —¿Tú hiciste volar al halcón? ¿Cómo lo hiciste? ¿Eres acaso un mago? Intimidado el campesino le dijo al rey: —Fue fácil, mi Señor, sólo corté la rama y el halcón voló, se dio cuenta de que tenía alas y se largó a volar. Alcancemos alturas antes de que alguien nos corte nuestra rama.