El Real Decreto-ley 21/2020 establece medidas urgentes para enfrentar la crisis sanitaria del COVID-19, enmarcadas en el estado de alarma declarado el 14 de marzo de 2020. Estas medidas buscan contener la pandemia y mitigar su impacto socioeconómico mediante una respuesta coordinada y gradual en colaboración con las comunidades autónomas. A medida que se avanza hacia la normalidad, se reconoce la necesidad de mantener protocolos de prevención y contención para gestionar posibles brotes futuros.