El uso desmedido de bolsas plásticas desechables causa un grave impacto ambiental, ya que menos del 1% se recicla y muchas terminan en océanos y cuerpos de agua, contaminando el suelo y perjudicando la fauna marina. Soluciones como el uso de bolsas de tela y las prohibiciones en varios países han demostrado ser efectivas para reducir su consumo. Cambios en hábitos pueden llevar a un ahorro significativo de recursos y una menor contaminación.