El documento habla sobre la sanidad que Dios ofrece a nuestras vidas. Explica que cuando aceptamos a Jesús como Señor, el Espíritu Santo nos cambia para ser hijos de Dios, pero que también debemos dejar que Dios limpie, cure y venda nuestras heridas para comenzar el proceso de sanación. La sanidad genera victoria sobre el pecado y confianza en Dios y los demás. El documento concluye invitando a dejar que Dios limpie, cure y empiece el proceso de sanación en nuestras vidas