La sabiduría, según la Biblia, se fundamenta en el temor de Dios y en la aplicación de su verdad en las relaciones con los demás. Se destaca que la verdadera sabiduría no proviene de la educación o experiencia, sino de la humildad y la dirección divina. Los creyentes son llamados a pedir sabiduría a Dios, quien la concede a aquellos que la buscan con fe y reverencia.