El documento describe los diferentes dones que Dios otorga a los hombres a través de Jesucristo y el Espíritu Santo. Estos dones incluyen dones de gracia como la fe, la profecía y el discernimiento, así como dones de servicio como la enseñanza, la sanidad y la administración. El documento también explica que todos estos dones espirituales son perfectos y descienden de Dios para el beneficio de los creyentes.