El documento describe brevemente cinco bailes flamencos y de salón: la bulería, las sevillanas, el fandango, el pasodoble y el tango. La bulería se caracteriza por su improvisación y expresividad, las sevillanas por su gracia y dinamismo en pareja, el fandango por su antigüedad popular y compás ternario, el pasodoble representa al torero y su capa, y el tango tiene orígenes africanos y se popularizó primero en Buenos Aires y luego en Europa.