El bullying se define como un trato abusivo y repetido hacia una víctima indefensa por parte de uno o más acosadores, que buscan ejercer poder sobre ella. Las características del bullying incluyen la desigualdad de fuerzas, acciones agresivas recurrentes y la intimidación dirigida a individuos específicos. Los acosadores suelen no reconocer el daño que causan, mientras que las víctimas tienden a esconder lo que les hacen por miedo a represalias.