El documento describe a Cabo Verde como un destino turístico emergente que ofrece diferentes tipos de turismo como sol y playa, turismo activo, rural y cultural. Identifica proyectos estrella como el sol y playa en las islas de Sal y Boa Vista y destaca factores como su clima, playas e infraestructura turística que impulsan su desarrollo. Sin embargo, también señala desafíos como mejorar la infraestructura y formación para aprovechar plenamente su potencial turístico.