Las cadenas alimenticias son importantes porque representan el flujo de energía y circulación de materia a través de los ecosistemas. La energía y la materia se transfieren de los organismos productores a los consumidores primarios, secundarios y terciarios. Estas interacciones forman redes complejas en lugar de simples cadenas, ya que un organismo puede servir como alimento para múltiples depredadores. Los descomponedores cierran el ciclo al descomponer la materia orgánica.