El documento evalúa la vulnerabilidad y opciones de adaptación al cambio climático en Bolivia, con un enfoque en el sector agrícola y los recursos hídricos. Destaca la importancia del riego como estrategia de adaptación ante la disminución de glaciares y la irregularidad de las precipitaciones, que amenazan la sostenibilidad agrícola del país. Se plantean diversas estrategias para mejorar la gestión del agua y asegurar la producción agrícola en un contexto de cambio climático.