Este documento discute la naturaleza del campesinado como clase social. Argumenta que los campesinos no nacen como tales sino que se hacen a través de su práctica histórica, formando una identidad colectiva. También señala que los campesinos son flexibles y cambiantes, adoptando nuevas estrategias, y que su modo de vida incluye formas de producción, sociabilidad y cultura específicas. Finalmente, afirma que en América Latina los campesinos tienen un trasfondo histórico de sometimiento