El documento analiza las aplicaciones de la Web 2.0 y su impacto social, ofreciendo una perspectiva general de la reconfiguración de las tecnologías en línea. Propone una taxonomía de cuatro pilares principales: redes sociales, contenidos, organización social de la información y aplicaciones/servicios. Destaca que un elemento clave de estas herramientas es simplificar la creación y distribución de contenidos y ampliar la participación, permitiendo organizar la información de manera colectiva.