El documento enfatiza la importancia del crecimiento y la multiplicación en grupos pequeños de creyentes, comparándolo con la luz que aumenta en intensidad. Se menciona que la falta de acción y entusiasmo espiritual puede llevar a la estancación y la muerte de grupos, por lo que se exhorta a los cristianos a cumplir con su deber de predicar y promover la verdad. El crecimiento es presentado como un principio divino necesario para el desarrollo de los individuos y de la comunidad de fe.