El documento habla sobre la cultura Caral, la ciudad más antigua de América ubicada en la costa norcentral del Perú. Caral floreció entre los años 2600 a. C. y 1800 a. C. y tenía una extensión de 40 hectáreas, superando en tamaño a la ciudad inca del Cusco. Los habitantes de Caral se dedicaban a la agricultura, pesca y comercio. Finalmente, después de varios siglos de ocupación, los habitantes de Caral enterraron todas las construcciones antes de abandonar la ciudad, posiblemente debido