La carta habla sobre la profecía bíblica de la restauración de Israel y cómo se está cumpliendo en la actualidad. Argumenta que la iglesia cristiana ha heredado enseñanzas erróneas de los padres de la iglesia que han llevado a rechazar lo judío. Insta a los pastores a reexaminar sus enseñanzas a la luz de la profecía y preparar a sus ovejas para los tiempos finales.