En 1995, Jeffrey Wigand, ex vicepresidente de Brown & Williamson, denunció públicamente en el programa 60 Minutos de CBS que la compañía tabacalera realizaba investigaciones para incrementar la adicción a la nicotina de los consumidores. Esto dio lugar a uno de los casos más sonados contra la industria tabacalera en Estados Unidos, resultando en un acuerdo en 1997 donde las empresas tabacaleras acordaron pagar $368,500 millones durante 25 años como compensación por daños a la salud causados por el tabaco.