Un sistema de CCTV utiliza cámaras de video, cable e internet para transmitir imágenes a monitores. Se usa comúnmente para monitorear empleados, locaciones y productos en empresas y hogares. El uso más común es la vigilancia y seguridad, pero también se aplica en tránsito, procesos industriales, medicina y más. Ofrece ventajas como identificar visitantes y prevenir robos, además de monitorear procesos industriales.