El documento discute las dimensiones éticas de las pandemias, centrándose en el origen de COVID-19 y la posibilidad de que sea zoonótica o manufacturada. Se enfatiza la necesidad de investigar las implicaciones de la guerra biológica y química desde la antigüedad, sugiriendo que la historia militar debe ser considerada en el análisis de pandemias. Además, se destaca que ambos escenarios comparten un origen antropogénico y plantean importantes cuestiones bioéticas.