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MENSUARIO
ABRIL 2009 VOL. 2 Nº 17
SEMANA INTERNACIONAL DE LA
BIOÉTICA: UN EPISODIO PARA LA
COMPRENSIÓN DEL PAPEL DE LA
TECNOCIENCIA EN IBEROAMÉRICA
Por: Carlos Eduardo de Jesús Sierra Cuartas
1
En la semana comprendida entre el 8 y el 12
de septiembre de 2008, en Corferias, Bogotá,
se llevó a cabo la Semana Internacional de la
Bioética, presidida por el padre Alfonso Llano
Escobar, S.J., figura conspicua de la bioética
en Colombia e Iberoamérica. Además, contó
con Héctor Gros Espiell como presidente
honorario, experto conspicuo en el área del
bioderecho. Con buena antelación, hubo
amplia difusión de dicho suceso por los
principales medios de comunicación del país,
reflejo de la actividad entusiasta desplegada
por el Comité Organizador respectivo.
De entrada, destaquemos que fue un suceso
por todo lo alto al contar con la presencia de
notables bioeticistas procedentes de unos
diez países. Entre éstos, destaquemos, para
empezar, a James E. Drane, estadouniden_
se, uno de los grandes de la bioética a nivel
mundial. En palabras del padre Llano, es una
mezcla escasa y maravillosa de gringo y
latino, de lo cual puede dar muy buena fe
quien esto escribe. Como dato relevante,
señalemos que Drane, según le contó al
autor de estas líneas en medio de una
agradable conversación, fue amigo bastante
cercano del inolvidable Carl Edward Sagan,
cuyo fallecimiento le afectó sobremanera en
su momento. De esta suerte, nos percatamos
mucho mejor de los nexos que tuvo Sagan
con el mundo de la bioética, nexos que, de
facto, saltan a la vista en los libros pergeña_
dos por el ilustre astrónomo norteamericano.
De nuestra Iberoamérica, mencionemos aquí,
a guisa de ilustración, a José Alberto
Mainetti, argentino, de obligada mención al
hacer una historia de la bioética en nuestros
países; a Carlos Jesús Delgado, adscrito a la
Facultad de Filosofía y Humanidades de la
Universidad de La Habana; a Waldemar de
1
Articulista, ensayista e investigador en el campo
de la bioética. Además, Profesor Asociado en la
Universidad Nacional de Colombia.
Gregori, experto brasileño en materia de
pensamiento complejo; a José Roque Jun_
ges, otro bioeticista clave de Brasil; a
Oswaldo Chaves, Alfredo Castillo y Ludwig
Schmidt, bioeticistas venezolanos consagra_
dos; a Juan Ramón Lacadena y Carlos Alon_
so Bedate, bioeticistas conspicuos oriundos
de la Madre Patria. En total, tan magno
evento contó con el respaldo de medio
centenar de conferenciantes y panelistas,
todos ellos buenos conocedores de los temas
correspondientes.
En cuanto a organización temática atañe, el
primer día estuvo consagrado al marco
general de la bioética; el segundo día, al
tema de muerte y sociedad; el tercero, a lo
de salud pública; el cuarto, a los nexos entre
bioética y sociedad; y el quinto, a lo atinente
a pluralismo y bioética. Así, vemos que se
abordó un diapasón variopinto de temas,
cuyo motivo principal fue la bioética global,
tan relevante en tiempos de catástrofe
ecológica planetaria. En particular, la confe_
rencia dada por quien esto escribe, Bioética y
ciencia ficción, estuvo ubicada en lo de
bioética y sociedad, al igual que su interven_
ción en un panel sobre Bioética, ciencia y
tecnología. Al día siguiente, último del Con_
greso, participó también en el panel de cierre,
que versó acerca de los Cursos de acción
ante los desafíos bioéticos del siglo XXI. Por
lo demás, conviene recordar aquí que la
conferencia antedicha ha tenido sus buenas
raíces en conferencias dadas en los últimos
años en el seno de la Sociedad Julio
Garavito para el Estudio de la Astronomía.
En buena síntesis, este Congreso Internacio_
nal de Bioética arrojó frutos bastante hala_
güeños, como bien lo reflejan las siguientes
palabras del padre Llano
2
:
“ … el éxito de un Congreso
depende fundamentalmente de
las exposiciones de los confe_
rencistas. Los juicios y comen_
tarios sobre el Congreso que
2
Comunicado del padre Alfonso Llano Escobar,
S.J., dirigido a los conferencistas del Congreso
Internacional de Bioética, 17 de septiembre de
2008.
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acaba de terminar han sido
numerosos y positivos: mérito de
ustedes.
La Bioética, a través de los
medios, dio tema para muchos
comentarios durante la pasada
semana: así, el gran público
algo oye y algo se le queda.”
La fotografía, tomada fuera del auditorio José Asunción Silva de Corferias, nos muestra a varios de los
conferencistas del Congreso. De izquierda a derecha: Sergio Néstor Osorio, José Alberto Mainetti, James
Drane, Oswaldo Chaves, Carlos Eduardo Sierra C., Waldemar de Gregori, un amigo de Waldemar, y Carlos
Jesús Delgado.
Sin la menor duda, numerosos frutos ha
dejado este Congreso Internacional de
Bioética, tantos que su sola enumeración
desborda con creces los alcances de esta
modesta reseña. No obstante, merece la
pena destacar aquí el lanzamiento de un
libro, acto celebrado justo a la mitad de la
semana respectiva: Bioética y pensamiento
complejo: Estrategias para enfrentar el desa_
fío planetario
3
. De la ceremonia respectiva,
estuvo a cargo el bioeticista brasileño Wal_
demar de Gregori, quien se explayó con
generosidad en materia de cumplidos en
3
Osorio García, Sergio Néstor et al. (2008).
Bioética y pensamiento complejo: Estrategias
para enfrentar el desafío planetario. Bogotá:
Universidad Militar Nueva Granada.
relación con este libro, puesto que considera
que el mismo abre nuevos caminos para la
bioética. En la elaboración del mismo,
participaron bioeticistas de Colombia, Cuba,
México y España.
Sería de lo más imperdonable no resaltar
aquí otro rasgo llamativo de este Congreso
Internacional de Bioética: la organización del
mismo involucró a tres universidades bogo_
tanas principales: La Pontificia Universidad
Javeriana, la Universidad del Rosario, y la
Universidad Militar Nueva Granada. En otras
palabras, no es algo típico en nuestro medio
la colaboración estrecha entre varias univer_
sidades a fin de sacar adelante empresas
conjuntas de real valía y amplio alcance. Las
más de las veces, lo típico consiste en
realizar congresos, encuentros, seminarios y
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otras actividades de similar jaez en forma
aislada, lo cual redunda en alcances más
bien precarios, sin mayor incidencia social.
Como una parte sustancial de las
conclusiones decantadas al finalizar el Con_
greso, se hizo hincapié en la necesidad
perentoria de hacer que la bioética forme
parte de los currículos en todos los niveles
del sistema educativo, desde el preescolar
hasta el postdoctorado. Junto con esto, se
insistió así mismo en la necesidad de hacer
accesible para el gran público el lenguaje
filosófico complejo que impregna a la bioética
hoy día.
Entretanto, por fuera de Bogotá, en el resto
de Colombia, la Semana Internacional de la
Bioética ha pasado desapercibida, como si el
grueso de nuestra población no quisiera
escuchar nada a propósito de la reflexión que
acompaña por fuerza el uso prudente del
inmenso poder que la tecnociencia ha puesto
en nuestras manos hacia la última centuria.
En fin, como dicen con gran tino Marcelino
Cereijido y Laura Reinking desde México, los
hispanos carecemos de ciencia, y, si la
tuviésemos, no sabríamos qué hacer con
ella
4
. O, como dice en forma lapidaria Carlos
Mario Cano, quien profesa en la Universidad
de Antioquia lo tocante a cibercultura, hablar
de ciencia en Colombia es como hablar de
ovnis y fantasmas
5
.
Para finalizar, sólo resta dejar aquí consta_
ncia del agradecimiento sincero de quien
esto escribe para con el Comité Organizador
de la Semana Internacional de la Bioética por
haberle hecho el honor de invitarlo en calidad
de conferenciante y panelista.
4
Cereijido, Marcelino y Reinking, Laura. (2004).
La ignorancia debida. Buenos Aires: Libros del
Zorzal.
5
Sierra Cuartas, Carlos Eduardo de Jesús et al.
(13 de octubre de 2008). Especial festivo Cae la
noche: Ciencia ficción. Bogotá: UN Radio.
PREGUNTAS Y RESPUESTAS SOBRE:
INVENTOS Y DESARROLLOS DE LA ERA
ESPACIAL
Por: Alberto Patiño
1. Cuando empieza la era espacial?
La era espacial empieza el 4 Octubre de
1957 con el lanzamiento del primer satélite
artificial de la Tierra por la Unión Soviética, el
Sputnik 1. Esta fecha marca el inicio de la era
espacial.
Después de la Segunda guerra Mundial la
rivalidad entre la Unión Soviética y Estados
Unidos era ver quien conseguía primero el
mejor misil balístico para trasportar cargas
nucleares y así volverse una verdadera ame_
naza para la contra parte.
Con la pérdida de la guerra por parte de
Alemania, las dos potencias se repartieron
los científicos Alemanes que habían adelan_
tado muchísimo sobre misiles balísticos.
Tenían a su haber el invento de los misiles
balísticos V 1 y V 2 que dispararon desde las
costas francesas hacia Londres para provo_
car la mayor devastación posible.
Dornberger y von Braun.
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Los Rusos, con la ayuda de los científicos
Alemanes, se adelantaron a los Americanos
y pusieron en órbita el primer satélite artificial
de la Humanidad aquel 4 de Octubre de
1957.
En aquella época las prioridades eran,
primero tener el mejor misil balístico, des-
pués conquistar la orbita terrestre y posterior-
mente llegar a la Luna.
2. Los Rusos, después de lanzar el Sputnik 1
con que acontecimiento siguieron?
El Sputnik 1 tenía una masa aproximada de
83 Kg. contaba con dos transmisores de ra-
dio (20,007 y 40,002 MHz) y orbitó la Tierra a
una distancia de entre 938 Km. en su apogeo
y 214 Km., en su perigeo. Y se incineró du-
rante su reentrada el 4 de enero de 1958.
Después vino el lanzamiento del Sputnik 2, el
cual colocó en órbita terrestre el primer ser
vivo, la perra Laika. También fue la primera
nave espacial que transportó material bioló-
gico. Eso sucedió el 3 de Noviembre de
1957, un mes después que el satélite Sputnik
1 fuera puesto en orbita. Era una cápsula
cónica de 4 metros de alto con una base de 2
metros de diámetro. Contenía varios com-
partimentos destinados a alojar transmisores
de radio, un sistema de telemetría, una uni-
dad programable, un sistema de control de
regeneración y temperatura en cabina e
instrumental científico. En una cabina sellada
y separada del resto viajaba la perra Laika. A
bordo había dos espectrómetros destinados
a medir la radiación solar (emisiones ultravio-
leta y rayos X) y rayos cósmicos. El Sputnik 2
no llevaba cámara de televisión. La carga útil
del Sputnik 2 fue 508.3 Kg.
3. Cuales fueron los primeros seres vivos en
orbitar la tierra y regresar sanos y salvos?
Los primeros seres vivos en ir y volver de un
viaje orbital fueron dos perros llamados Bel-
ka y Strelka en el Sputnik 5, lanzado el 19
de agosto de 1960. Los perros pasaron un
día entero en orbita alrededor de la Tierra y
dieron 18 vueltas antes de que su cápsula
reingresara en la atmósfera y aterrizara.
Además de los dos perros iban a bordo 40
ratones, 2 ratas y una variedad de plantas.
La nave regresó a la Tierra al día siguiente y
todos los animales fueron recuperados sa-
nos. La carga útil ya era de 4.600 Kg.
Recordemos que el primer Sputnik pesó 83
Kg., el segundo Sputnik pesó 508.3 Kg. y ya
el Sputnik 5 pesaba 4600 Kg. Cada vez que
los Rusos y los Americanos hacían un nuevo
lanzamiento iban progresando en tecnología
y conocimiento, creándose nuevos inventos y
desarrollos de los cuales se hablara más
adelante.
4. Cual fue el primer hombre en órbita terres-
tre?
El 12 de Abril de 1961 Yuri Gagarin orbitó
una vez alrededor de la Tierra a una veloci-
dad de 27.400 kilómetros por hora, a una
altitud de 315 Km. y a bordo de la nave
Vostok 1. Pesaba 4.730 Kg. La carga de la
nave incluía equipamiento de soporte vital,
radio y televisión para monitorizar las condi-
ciones del cosmonauta. Finalmente, tras
eyectarse de su cápsula, aterrizó en para-
caídas sobre una zona agrícola de la región
de Siberia.
(Continúa en la próxima edición)
Lanzamiento de
un V2 en 1943
Órgano de difusión de la Sociedad Julio Garavito
Comité Editorial:
William Lalinde
León Jaime Restrepo
Adalberto Lopera
Director: Rodrigo Gallego
Editora: Olga Lucía Penagos
Correo Electrónico: sjgaravito@gmail.com A.A. 6748 Medellín Col.

Mensuario vol2 17 (mar-09)

  • 1.
    __________________________________________________________________________________________________ Sociedad Julio GaravitoPágina Nº 1 de 4 MENSUARIO ABRIL 2009 VOL. 2 Nº 17 SEMANA INTERNACIONAL DE LA BIOÉTICA: UN EPISODIO PARA LA COMPRENSIÓN DEL PAPEL DE LA TECNOCIENCIA EN IBEROAMÉRICA Por: Carlos Eduardo de Jesús Sierra Cuartas 1 En la semana comprendida entre el 8 y el 12 de septiembre de 2008, en Corferias, Bogotá, se llevó a cabo la Semana Internacional de la Bioética, presidida por el padre Alfonso Llano Escobar, S.J., figura conspicua de la bioética en Colombia e Iberoamérica. Además, contó con Héctor Gros Espiell como presidente honorario, experto conspicuo en el área del bioderecho. Con buena antelación, hubo amplia difusión de dicho suceso por los principales medios de comunicación del país, reflejo de la actividad entusiasta desplegada por el Comité Organizador respectivo. De entrada, destaquemos que fue un suceso por todo lo alto al contar con la presencia de notables bioeticistas procedentes de unos diez países. Entre éstos, destaquemos, para empezar, a James E. Drane, estadouniden_ se, uno de los grandes de la bioética a nivel mundial. En palabras del padre Llano, es una mezcla escasa y maravillosa de gringo y latino, de lo cual puede dar muy buena fe quien esto escribe. Como dato relevante, señalemos que Drane, según le contó al autor de estas líneas en medio de una agradable conversación, fue amigo bastante cercano del inolvidable Carl Edward Sagan, cuyo fallecimiento le afectó sobremanera en su momento. De esta suerte, nos percatamos mucho mejor de los nexos que tuvo Sagan con el mundo de la bioética, nexos que, de facto, saltan a la vista en los libros pergeña_ dos por el ilustre astrónomo norteamericano. De nuestra Iberoamérica, mencionemos aquí, a guisa de ilustración, a José Alberto Mainetti, argentino, de obligada mención al hacer una historia de la bioética en nuestros países; a Carlos Jesús Delgado, adscrito a la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad de La Habana; a Waldemar de 1 Articulista, ensayista e investigador en el campo de la bioética. Además, Profesor Asociado en la Universidad Nacional de Colombia. Gregori, experto brasileño en materia de pensamiento complejo; a José Roque Jun_ ges, otro bioeticista clave de Brasil; a Oswaldo Chaves, Alfredo Castillo y Ludwig Schmidt, bioeticistas venezolanos consagra_ dos; a Juan Ramón Lacadena y Carlos Alon_ so Bedate, bioeticistas conspicuos oriundos de la Madre Patria. En total, tan magno evento contó con el respaldo de medio centenar de conferenciantes y panelistas, todos ellos buenos conocedores de los temas correspondientes. En cuanto a organización temática atañe, el primer día estuvo consagrado al marco general de la bioética; el segundo día, al tema de muerte y sociedad; el tercero, a lo de salud pública; el cuarto, a los nexos entre bioética y sociedad; y el quinto, a lo atinente a pluralismo y bioética. Así, vemos que se abordó un diapasón variopinto de temas, cuyo motivo principal fue la bioética global, tan relevante en tiempos de catástrofe ecológica planetaria. En particular, la confe_ rencia dada por quien esto escribe, Bioética y ciencia ficción, estuvo ubicada en lo de bioética y sociedad, al igual que su interven_ ción en un panel sobre Bioética, ciencia y tecnología. Al día siguiente, último del Con_ greso, participó también en el panel de cierre, que versó acerca de los Cursos de acción ante los desafíos bioéticos del siglo XXI. Por lo demás, conviene recordar aquí que la conferencia antedicha ha tenido sus buenas raíces en conferencias dadas en los últimos años en el seno de la Sociedad Julio Garavito para el Estudio de la Astronomía. En buena síntesis, este Congreso Internacio_ nal de Bioética arrojó frutos bastante hala_ güeños, como bien lo reflejan las siguientes palabras del padre Llano 2 : “ … el éxito de un Congreso depende fundamentalmente de las exposiciones de los confe_ rencistas. Los juicios y comen_ tarios sobre el Congreso que 2 Comunicado del padre Alfonso Llano Escobar, S.J., dirigido a los conferencistas del Congreso Internacional de Bioética, 17 de septiembre de 2008.
  • 2.
    __________________________________________________________________________________________________ Sociedad Julio GaravitoPágina Nº 2 de 4 MENSUARIO ABRIL 2009 VOL. 2 Nº 17 acaba de terminar han sido numerosos y positivos: mérito de ustedes. La Bioética, a través de los medios, dio tema para muchos comentarios durante la pasada semana: así, el gran público algo oye y algo se le queda.” La fotografía, tomada fuera del auditorio José Asunción Silva de Corferias, nos muestra a varios de los conferencistas del Congreso. De izquierda a derecha: Sergio Néstor Osorio, José Alberto Mainetti, James Drane, Oswaldo Chaves, Carlos Eduardo Sierra C., Waldemar de Gregori, un amigo de Waldemar, y Carlos Jesús Delgado. Sin la menor duda, numerosos frutos ha dejado este Congreso Internacional de Bioética, tantos que su sola enumeración desborda con creces los alcances de esta modesta reseña. No obstante, merece la pena destacar aquí el lanzamiento de un libro, acto celebrado justo a la mitad de la semana respectiva: Bioética y pensamiento complejo: Estrategias para enfrentar el desa_ fío planetario 3 . De la ceremonia respectiva, estuvo a cargo el bioeticista brasileño Wal_ demar de Gregori, quien se explayó con generosidad en materia de cumplidos en 3 Osorio García, Sergio Néstor et al. (2008). Bioética y pensamiento complejo: Estrategias para enfrentar el desafío planetario. Bogotá: Universidad Militar Nueva Granada. relación con este libro, puesto que considera que el mismo abre nuevos caminos para la bioética. En la elaboración del mismo, participaron bioeticistas de Colombia, Cuba, México y España. Sería de lo más imperdonable no resaltar aquí otro rasgo llamativo de este Congreso Internacional de Bioética: la organización del mismo involucró a tres universidades bogo_ tanas principales: La Pontificia Universidad Javeriana, la Universidad del Rosario, y la Universidad Militar Nueva Granada. En otras palabras, no es algo típico en nuestro medio la colaboración estrecha entre varias univer_ sidades a fin de sacar adelante empresas conjuntas de real valía y amplio alcance. Las más de las veces, lo típico consiste en realizar congresos, encuentros, seminarios y
  • 3.
    __________________________________________________________________________________________________ Sociedad Julio GaravitoPágina Nº 3 de 4 MENSUARIO ABRIL 2009 VOL. 2 Nº 17 otras actividades de similar jaez en forma aislada, lo cual redunda en alcances más bien precarios, sin mayor incidencia social. Como una parte sustancial de las conclusiones decantadas al finalizar el Con_ greso, se hizo hincapié en la necesidad perentoria de hacer que la bioética forme parte de los currículos en todos los niveles del sistema educativo, desde el preescolar hasta el postdoctorado. Junto con esto, se insistió así mismo en la necesidad de hacer accesible para el gran público el lenguaje filosófico complejo que impregna a la bioética hoy día. Entretanto, por fuera de Bogotá, en el resto de Colombia, la Semana Internacional de la Bioética ha pasado desapercibida, como si el grueso de nuestra población no quisiera escuchar nada a propósito de la reflexión que acompaña por fuerza el uso prudente del inmenso poder que la tecnociencia ha puesto en nuestras manos hacia la última centuria. En fin, como dicen con gran tino Marcelino Cereijido y Laura Reinking desde México, los hispanos carecemos de ciencia, y, si la tuviésemos, no sabríamos qué hacer con ella 4 . O, como dice en forma lapidaria Carlos Mario Cano, quien profesa en la Universidad de Antioquia lo tocante a cibercultura, hablar de ciencia en Colombia es como hablar de ovnis y fantasmas 5 . Para finalizar, sólo resta dejar aquí consta_ ncia del agradecimiento sincero de quien esto escribe para con el Comité Organizador de la Semana Internacional de la Bioética por haberle hecho el honor de invitarlo en calidad de conferenciante y panelista. 4 Cereijido, Marcelino y Reinking, Laura. (2004). La ignorancia debida. Buenos Aires: Libros del Zorzal. 5 Sierra Cuartas, Carlos Eduardo de Jesús et al. (13 de octubre de 2008). Especial festivo Cae la noche: Ciencia ficción. Bogotá: UN Radio. PREGUNTAS Y RESPUESTAS SOBRE: INVENTOS Y DESARROLLOS DE LA ERA ESPACIAL Por: Alberto Patiño 1. Cuando empieza la era espacial? La era espacial empieza el 4 Octubre de 1957 con el lanzamiento del primer satélite artificial de la Tierra por la Unión Soviética, el Sputnik 1. Esta fecha marca el inicio de la era espacial. Después de la Segunda guerra Mundial la rivalidad entre la Unión Soviética y Estados Unidos era ver quien conseguía primero el mejor misil balístico para trasportar cargas nucleares y así volverse una verdadera ame_ naza para la contra parte. Con la pérdida de la guerra por parte de Alemania, las dos potencias se repartieron los científicos Alemanes que habían adelan_ tado muchísimo sobre misiles balísticos. Tenían a su haber el invento de los misiles balísticos V 1 y V 2 que dispararon desde las costas francesas hacia Londres para provo_ car la mayor devastación posible. Dornberger y von Braun.
  • 4.
    __________________________________________________________________________________________________ Sociedad Julio GaravitoPágina Nº 4 de 4 MENSUARIO ABRIL 2009 VOL. 2 Nº 17 Los Rusos, con la ayuda de los científicos Alemanes, se adelantaron a los Americanos y pusieron en órbita el primer satélite artificial de la Humanidad aquel 4 de Octubre de 1957. En aquella época las prioridades eran, primero tener el mejor misil balístico, des- pués conquistar la orbita terrestre y posterior- mente llegar a la Luna. 2. Los Rusos, después de lanzar el Sputnik 1 con que acontecimiento siguieron? El Sputnik 1 tenía una masa aproximada de 83 Kg. contaba con dos transmisores de ra- dio (20,007 y 40,002 MHz) y orbitó la Tierra a una distancia de entre 938 Km. en su apogeo y 214 Km., en su perigeo. Y se incineró du- rante su reentrada el 4 de enero de 1958. Después vino el lanzamiento del Sputnik 2, el cual colocó en órbita terrestre el primer ser vivo, la perra Laika. También fue la primera nave espacial que transportó material bioló- gico. Eso sucedió el 3 de Noviembre de 1957, un mes después que el satélite Sputnik 1 fuera puesto en orbita. Era una cápsula cónica de 4 metros de alto con una base de 2 metros de diámetro. Contenía varios com- partimentos destinados a alojar transmisores de radio, un sistema de telemetría, una uni- dad programable, un sistema de control de regeneración y temperatura en cabina e instrumental científico. En una cabina sellada y separada del resto viajaba la perra Laika. A bordo había dos espectrómetros destinados a medir la radiación solar (emisiones ultravio- leta y rayos X) y rayos cósmicos. El Sputnik 2 no llevaba cámara de televisión. La carga útil del Sputnik 2 fue 508.3 Kg. 3. Cuales fueron los primeros seres vivos en orbitar la tierra y regresar sanos y salvos? Los primeros seres vivos en ir y volver de un viaje orbital fueron dos perros llamados Bel- ka y Strelka en el Sputnik 5, lanzado el 19 de agosto de 1960. Los perros pasaron un día entero en orbita alrededor de la Tierra y dieron 18 vueltas antes de que su cápsula reingresara en la atmósfera y aterrizara. Además de los dos perros iban a bordo 40 ratones, 2 ratas y una variedad de plantas. La nave regresó a la Tierra al día siguiente y todos los animales fueron recuperados sa- nos. La carga útil ya era de 4.600 Kg. Recordemos que el primer Sputnik pesó 83 Kg., el segundo Sputnik pesó 508.3 Kg. y ya el Sputnik 5 pesaba 4600 Kg. Cada vez que los Rusos y los Americanos hacían un nuevo lanzamiento iban progresando en tecnología y conocimiento, creándose nuevos inventos y desarrollos de los cuales se hablara más adelante. 4. Cual fue el primer hombre en órbita terres- tre? El 12 de Abril de 1961 Yuri Gagarin orbitó una vez alrededor de la Tierra a una veloci- dad de 27.400 kilómetros por hora, a una altitud de 315 Km. y a bordo de la nave Vostok 1. Pesaba 4.730 Kg. La carga de la nave incluía equipamiento de soporte vital, radio y televisión para monitorizar las condi- ciones del cosmonauta. Finalmente, tras eyectarse de su cápsula, aterrizó en para- caídas sobre una zona agrícola de la región de Siberia. (Continúa en la próxima edición) Lanzamiento de un V2 en 1943 Órgano de difusión de la Sociedad Julio Garavito Comité Editorial: William Lalinde León Jaime Restrepo Adalberto Lopera Director: Rodrigo Gallego Editora: Olga Lucía Penagos Correo Electrónico: sjgaravito@gmail.com A.A. 6748 Medellín Col.