Una central eléctrica hidráulica utiliza la energía potencial del agua almacenada en un embalse para generar electricidad. El agua de la presa fluye a través de una tubería forzada y turbinas, transformando su energía potencial en energía cinética y luego mecánica para hacer girar un generador eléctrico. Existen centrales hidroeléctricas de gran potencia que generan más de 10 MW y minicentrales entre 1-10 MW.