La globalización es un proceso que unifica mercados, culturas y países, pero también crea desigualdades y promueve una cultura homogénea que favorece a los más ricos. Este fenómeno impacta la economía, la educación y la salud, destacando la importancia del conocimiento como poder en una sociedad interconectada. El desafío radica en preservar la diversidad cultural y fomentar el pensamiento crítico frente a una tendencia hacia la simplificación y el dominio de las multinacionales.