Este documento discute el problema de la tentación que enfrentan los creyentes. Explica que la tentación puede tomar muchas formas diferentes para diferentes personas. Además, advierte que dejar la tentación sin resolver puede conducir a un corazón endurecido y eventualmente a la entrega al pecado. También señala que el pecado siempre resulta en algún tipo de muerte, ya sea de relaciones, confianza o incluso física. El documento insta a los lectores a no usar excusas y enfrentar seriamente el problema del pecado en sus vidas.