El documento ofrece directrices para pasar el día de manera santa, incluyendo: 1) comenzar el día con oración y meditación; 2) dedicarse diligentemente al trabajo asignado y redimir el tiempo; 3) vigilar las tentaciones y pecados predominantes y arrepentirse rápidamente de cualquier caída. El objetivo es glorificar a Dios en todas las acciones y prepararse mejor para la eternidad.