El Tratado de Paz y Amistad de 1904 entre Chile y Bolivia restablece relaciones diplomáticas y define límites territoriales, reconociendo el dominio de Chile sobre áreas ocupadas. Además, establece compromisos económicos, incluyendo la construcción de un ferrocarril entre Arica y La Paz. Bolivia recibe compensaciones económicas y se asegura derechos de tránsito comercial por los puertos chilenos.