El documento presenta siete desafíos estratégicos y la necesidad de equidad para Chile en 2030. Argumenta que a pesar del crecimiento económico, se requiere una mejor distribución del ingreso para lograr el desarrollo. Propone definir políticas de estado de largo plazo en temas clave mediante un proceso participativo. Finalmente, enfatiza que la política debe abordar los temores y esperanzas de la gente mejorando sus condiciones de vida a través de un nuevo pacto social.