La cimentación es la parte estructural encargada de transmitir las cargas del edificio al terreno. Puede ser superficial, entre 0.5 y 4 metros de profundidad, o profunda cuando las cargas no pueden ser soportadas superficialmente. Las cimentaciones superficiales incluyen zapatas aisladas, combinadas, medianeras y losas de cimentación. Las profundas son pilotes hincados o muros pantalla que transmiten cargas a mayores profundidades, o sustitución del terreno excavado por uno mejorado.