El documento propone que los gobiernos pueden reducir la migración y el desempleo implementando la idea de "ciudades chárter" propuesta por Paul Romer. Esto permitiría que un país arriende parte de su territorio a empresas extranjeras para que establezcan fábricas u otras instalaciones, generando empleos para los ciudadanos locales. Al proporcionar más oportunidades laborales cerca de casa, menos personas se verían obligadas a emigrar y se reducirían problemas como la delincuencia y el abandono de zonas rurales.