Este documento describe el proceso de consolidación de nuevos creyentes. Explica que la consolidación implica dar seguimiento a los nuevos creyentes para fortalecerlos en su fe, enseñarles, y ayudarlos a convertirse en discípulos de Cristo. También destaca la importancia de orar por ellos, compartir tiempo con ellos, mostrar interés por sus familias, suplir sus necesidades, y ayudarlos a crecer en su relación con Dios.