Pablo elige el título de "esclavo de Cristo Jesús" en lugar de gloriarse de su preparación académica o posición social. Aunque los nombres y títulos pueden cambiar, lo importante es la relación espiritual con Dios. Pablo fue llamado por Dios al servicio a pesar de haber perseguido a los cristianos anteriormente como Saulo. El mejor título es servir humildemente a los demás como un esclavo de Cristo Jesús.