El documento aborda la importancia del nombre de Dios en la teología bíblica, destacando cómo suele ser ignorado en la teología sistemática dominada por la perspectiva trinitaria. Se menciona que el nombre revelado en el Antiguo Testamento, YHWH, es frecuentemente sustituido por 'Señor' en traducciones modernas, lo que refleja una profunda reverencia y un anhelo por conocer su verdadero nombre. Además, se explora el uso del nombre Jesús en el Nuevo Testamento y su conexión con el concepto de salvación, subrayando diferencias culturales y lingüísticas en la interpretación de las escrituras.