La colorimetría y la teoría estacional del color, inspiradas en Johannes Itten, enfatizan la importancia de seleccionar prendas y colores que complementen el tono de piel, ojos y cabello para lograr una imagen armoniosa. Las cuatro paletas estacionales (otoño, primavera, invierno y verano) sirven como guía para elegir vestimenta y accesorios, promoviendo la autoestima y la proyección de una imagen saludable. Además, el documento relaciona estas estaciones con etapas del crecimiento personal y sueños, destacando la importancia de limpiar lo que no sirve para avanzar.