Margarita es una abogada catalana de 38 años que se dio cuenta que no solo criaba a su hijo de 6 años, sino también a su esposo. Ella trabajaba largas horas como directora de recursos humanos mientras que su esposo trabajaba solo 6 horas como director bancario. Cansada de esta situación, Margarita decidió separarse de su esposo y ganó la custodia principal de su hijo en el divorcio. Esto le permitió a Margarita experimentar una "segunda adolescencia" saliendo con amigas y disfrutando de su nueva libert