Para instalar Windows XP, se requiere un CD de instalación, un procesador de 600 MHz o más rápido, 64 MB de RAM, 3 GB de espacio en disco y periféricos básicos. Se debe reiniciar la computadora y entrar al setup para seleccionar el CD como dispositivo de arranque. Luego de insertar el CD, se formateará el disco duro en formato NTFS y Windows XP se instalará automáticamente, solicitando configurar la hora y el idioma.