El documento aborda el tema del adulterio, enfatizando que no solo se prohíbe cometerlo físicamente, sino que también comienza en la mente con pensamientos y deseos impuros. A través del ejemplo del Rey David, se destacan las serias consecuencias que conlleva el adulterio, tanto personales como sociales. Se concluye destacando la importancia de hacer un pacto con los ojos y evitar tentaciones para no caer en este pecado.