Las patentes en España se tramitan a través de la Oficina Española de Patentes y Marcas (OEPM) y requieren una solicitud compleja que debe cumplir con requisitos de novedad, actividad inventiva y aplicación industrial. El proceso incluye varios pasos: la presentación de la solicitud, un examen de forma, la obtención de un Informe sobre el Estado de la Técnica (I.E.T.), y la publicación de la solicitud, con un trámite total que puede durar aproximadamente 3 años. Una vez concedida, la patente ofrece protección durante 20 años, sujeta al pago de anualidades, y se pueden extender internacionalmente dentro de un periodo de 12 meses.