El documento discute cómo podría evolucionar el cuerpo humano en el futuro. Sugiriere que los humanos podrían volverse más bajos y con orejas más grandes para mantener un centro de gravedad más bajo. También podrían desarrollar más músculos y grasa, y órganos como ojos, pulmones y oídos mejorados para vivir 100 años. La cultura y la tecnología están influyendo en nuestra evolución más que la selección natural.