Airbus ha establecido un fondo de capital semilla y un centro de innovación, denominado Airbus Group A3, en Silicon Valley para disrumpir su propia compañía y a sus competidores. El grupo busca navegar problemas legales complejos y anticipar riesgos mientras contrata un asesor jurídico para gestionar sus operaciones diarias. Sin embargo, la estrategia de utilizar tecnología no propia plantea interrogantes sobre la legitimidad de sus acciones en un entorno regulado.