El viejo vizcacha le da consejos al potrillo Fierro sobre cómo vivir y sobrevivir. Le aconseja no confiar en nadie, especialmente en las lágrimas de una mujer o en la renguera de un perro. También le dice que sea amigo del juez, no se meta en problemas, aprenda de las hormigas, y siempre esté preparado para defenderse. El vizcacha termina diciendo que estos consejos y otros que no menciona son para educar a Fierro y ayudarlo a sobrevivir.