La primera constitución de Paraguay de 1870 estableció los principios fundamentales de la nueva república, incluyendo la forma de gobierno democrática, la separación de poderes y los derechos y garantías de los ciudadanos. Declaró la soberanía residía en la nación, estableció la religión católica como oficial, y garantizó libertades como la educación, propiedad, prensa, debido proceso y igualdad ante la ley.