La Constitución de 1787 establece la estructura del gobierno federal de los Estados Unidos. Define los poderes del Congreso, que se compone de una Cámara de Representantes y un Senado. También establece los poderes del Poder Ejecutivo y del Poder Judicial. Su objetivo principal es formar una unión más perfecta entre los estados, establecer la justicia, garantizar la defensa nacional y promover el bienestar general.