La Constitución de los Estados Unidos establece un marco de gobierno que busca promover la justicia, la defensa y el bienestar general del pueblo. Define la estructura del Congreso, compuesto por un Senado y una Cámara de Representantes, y detalla los requisitos para sus miembros, procesos legislativos y poderes específicos otorgados al gobierno federal. Además, regula las relaciones entre los estados y el gobierno federal, estableciendo limitaciones y protecciones para asegurar un gobierno equitativo y funcional.