El documento describe los elementos estructurales típicos de un contrato en México. Estos incluyen el proemio, declaraciones, cláusula de objeto, contraprestación, vigencia, garantías, penas convencionales, confidencialidad, ausencia de relación laboral, forma de terminación y jurisdicción. Cada elemento cumple una función específica como definir las partes, el propósito del contrato, pagos, duración, consecuencias de incumplimiento y resolución de disputas.