El documento argumenta que aprender a convivir en amistad debe ser un objetivo fundamental para lograr la paz. Aprender a convivir en amistad significa desarmar la agresividad y el odio, y en su lugar abrir el corazón a la comprensión, el perdón y la generosidad para ayudar a los demás. Lograr la comprensión y el perdón es propio de las grandes almas y nos permite vivir en paz.